A este muerto lo enterramos entre todos

 
“Una revolución para salvar al capitalismo de los capitalistas está en camino”; Ésta sería la “esperanzadora” frase con la que el diario británico de economía y finanzas The Economist terminaría una de sus recientes ojeadas especulativas sobre la economía mundial [1]. Cuando un monstruo de la información de esta magnitud asoma este tipo de arengas, es menester sentarse a discutir y analizar hacia dónde se están dirigiendo los ideólogos y propagandistas del imperio anglosajón, para seguir legitimando y manteniendo vivo el sistema depredador neoliberal.
Así como los otrora denunciantes del sistema evidenciarían a la revolución burguesa como la primera gran revolución, al someter a una mayoría a su lógica de explotación y miseria en tiempo récord, así como estamos presenciando la caída de las caretas y la llamada crisis del sistema civilizatorio occidental, al mismo tiempo estamos enfrentando una nueva revolución de la reacción: el capitalismo pretende extender al resto de la población la conciencia de sí mismo como ideología para evitar su inminente desplome.
Desde el ejemplo más local al escuchar a María Machado en su amague de propuesta bautizada  “capitalismo popular” o al “progresismo” de Henry Falcón, para cruzar el atlántico e ir de nuevo con los ingleses en las palabras de Richard Branson: “tenemos que reinventar el capitalismo”; Para aquellos que no sepan quién es este buen muchacho, se trata del magnate detrás del Virgin Group, emporio de la industria discográfica, líneas aéreas y demás negocios que le generan un patrimonio que sobrepasa la bicoca de 4000 millones de dólares, para ser más sencillos y cercanos: gracias a tipos como Branson existe la payola en las radios y demás formas de promoción y difusión alrededor del mundo, basta un ejemplo: este señor es el culpable de que nuestra generación esté más clara de quiénes son los Backstreet Boys y no tienen ni idea de quién es Cecilia Todd o Carota, Ñema y Tajá [2].

Ya es del día a día encontrar en todos los medios del turbocapitalismo a sus ideólogos y panfletistas, nada ingenuos nada ajenos a lo que pretende el sistema entero, con las líneas emanadas desde los núcleos de sistematización, laboratorios de coloniaje de la conciencia y demás think thanks financiados por el paragobierno financiero transnacional. No es de extrañar que mientras el pueblo mexicano reclama bárbara matanza contra estudiantes, indígenas y demás ciudadanos y ciudadanas, CNN en español entrevista a “emprendedores” y genios del éxito y la “inteligencia emocional”.
Este año el cálculo para el presupuesto del gobierno estadounidense en 2015 para asuntos exteriores, caso particular América Latina, está calculado en 392 millones 900 mil dólares [3] a través de lo que denominan Fondo de Apoyo Económico, que no es más que, dicho en sus acostumbrados eufemismos “mecanismos para ampliar la oportunidad económica y social”, además de garantizar la “seguridad ciudadana, instituciones democráticas y efectivas”, que podrían traducirse sin dificultad en duro apoyo económico a las transnacionales gringas en la región, golpes de estado en las nuevas versiones, llámese golpe lento, guerras de 4ta generación, influencia a través de las redes sociales tal como fue aprobado en el presupuesto del 2011 en lo que denominaron “acercamiento vigoroso”, además del financiamiento al paramilitarismo y demás mecanismos de contrainsurgencia en el continente. Insisten en que la prioridad el próximo año estará más enfocada en “la crisis en Siria, Medio Oriente, Norte de África y Asia-Pacífico”; el alerta es: mientras se desarrolla la mampara del Estado Islámico como última gran acción simbólica del imperialismo para posicionar al islam como el gen multiplicador del terrorismo a escala global, se está financiando a numerosas corporaciones y sus cuadros del “éxito” para inyectarle vida al convaleciente animal que se les muere, que seguimos expulsando de América Latina en las acciones concretas de las políticas de los gobiernos progresistas que ahora forman parte del timonel de la economía mundial, que están de la mano, precisamente, del sector Asia, su amenaza más latente y expresa.
Hace días leí en un análisis [4], a propósito de las convenientes invenciones imperiales del escenario de la simulación y el simulacro como lo llamaría Baudrillard, que hay “todo un revólver en la sien mundial”, que sin merecimientos de afán efectista tiene música de fondo, además de un coro que intenta enseñarle la letra a una multitud seducida por oráculos y pitonisos sintéticos, que pretenden insuflarle un nuevo rostro al ya descompuesto Frankenstein capitalista.
Cada quien que traiga su pala, a este muerto lo enterramos entre todos, con o sin su “nuevo” rostro.
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[2] Richard Branson: “Tenemos que reinventar al capitalismo”:  http://www.elmundo.es/elmundo/2011/11/18/economia/1321626248.html
[4] ¿En qué le conviene el Estado Islámico a los Estados Unidos?: http://misionverdad.com/trama-global/en-que-le-conviene-el-estado-islamico-a-los-estados-unidos