Declaración de amor a Colombia

 

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Desde el título se teje el lugar desde el cual me enuncio para trazar estas líneas, es decir: el paisaje de los afectos.

“Declaración de amor a Colombia” sería el nombre que la escritora y crítica de arte argentino-colombiana Marta Traba le daría a uno de sus textos sobre arte contemporáneo; tampoco es casualidad que me acompañe una obra del artista, también colombiano, Omar Rayo.

Las señas de identidad que dimensionan la existencia material de un pueblo son tan complejas como difíciles de tejer en un solo modelo o burdo estereotipo, puesto que los sistemas expresivos de comunidades e individuos son tan numerosos como sus habitantes. Con esto quiero decir que colombianos, como venezolanos y el resto de los latinoamericanos son más que música moderna mezclada con matices de la raíz y mujeres bonitas.

Con esto también quiero decir que Colombia es más que violencia, paramilitarismo, narconovelas y guerra.

Cualquier ejercicio de diagnóstico, lectura o análisis sobre los resultados del plebiscito en el vecino país, no dejaría de ser un lugar común más de opinólogos y referentes de la Globalistán reflexiva que resulta la marea de información que se produce desde todos los espacios, tanto de usuarios de redes sociales —convertidos en los nuevos referentes en el devenir 2.0— como las cadenas de noticias del mundo.

Todos han acudido a señalar a un pueblo que supuestamente ha escogido mal su destino.

Los resultados que recién presenciamos son otro ejemplo del modelo fracasado de la democracia occidental. Una vía expedita para reconocer hasta dónde llega una maquinaria electoral en manos de un sistema construido por la cultura narcoparamilitar y la violencia. Más concretamente: el negocio mundial de la guerra.

La derrota del Si evidencia, revela el resultado concreto de una guerra cultural que emplea el miedo como el arma más poderosa de manipulación ¿Qué esperábamos? El mundo entero está siendo sometido a la mayor guerra psicológica de la historia de Occidente y Colombia no iba a ser la excepción.

Cuando el futuro está en juego y más del 60% del electorado se abstiene, paradójicamente, este sector se convierte en la población que escoge sin escoger, pues esta es víctima de lo que vendría a llamar el teórico Vicente Romano: “la formación de la mentalidad sumisa”; una franja de la población que viene a consumir toda la apología a la subordinación sembrada por la propaganda de guerra, que intimida por un lado, y la propaganda de manipulación y consumo de banalidad que modela indiferentes por el otro.

“La indiferencia legitima las arbitrariedades sociales” diría Pierre Bourdieu.

No es necesario señalar más desafueros en una sociedad tan golpeada y sobre todo tan desconocida por el resto de países del continente como la colombiana. Grandes esfuerzos han realizado nuestros pueblos al no permitir que un conflicto bélico de más de 50 años no se haya extendido más allá de sus fronteras. Y esta hazaña no se ha convertido en información viral; las proezas de los condenados de la tierra nunca ha sido buena publicidad.

Culpar por los resultados a colombianas y colombianos —que ha sido el discurso que pretende imponerse en la llamada opinión pública— vendría a ser el más craso error de interpretación, o mejor dicho, la óptica más conveniente de las élites, esto sería: seguir el relato del poder y los poderosos, como si el problema fuese de las colombianas y los colombianos, que vendría a ser la lógica colonial de: pueblo ignorante como su propio victimario.

Afirmar y hacer coro de esta voz es negar la voluntad de supervivencia que es común a los pueblos, los principios de solidaridad del género humano como ser gregario por biología y signo de especie.

Por otro lado, qué conveniente es culpar a los pueblos por sus desgracias. Siempre hay quien se beneficia de justificar la necesidad de corregir, de mandar, de imponer. Quien no sabe cuidarse así mismo merece tener tutores, policías, guardianes o una potencia extranjera en territorio soberano.

Sería productivo un ejercicio de imaginación ¿Quién estaría dispuesto a asumir semejante tarea o mejor dicho quién está realizando dicha labor? Esto podría coquetear con especulaciones y conspiranoias, como pensar que podría haber un pacto velado de Santos y el establishment para desmovilizar a las FARC-EP.

Uno puede responder a esto como lo hace un amigo: a veces es más descabellado creer que no creer, a fin de cuentas, la guerra nunca ha sido negocio de escépticos.

 

Lo cierto es que sigue el imperativo de estos resultados ¿De quién es la culpa, de quién el problema?  Frente a este tipo de interrogantes desenmarañemos el trago grueso que nos mete a juro la mediática. Bajarle dos. Recordar que nunca ha dejado de ser una disputa entre explotadores y explotados. Está fácil la pregunta, como de selección simple: el sistema es el problema, no la gente. No debemos culpar al pueblo, la culpa es de los poderosos que manejan los hilos de las corporaciones, la narcopolítica y la guerra, todos con caras visibles: desde los operadores internos, con el rostro de Uribe definido y en HD a las contratistas militares, intermediarios del alto nivel de la fuerza armada en la compra de juguetes de guerra y el gobierno estadounidense en forma de bases militares y demás despliegue exógeno.

 

El naciente siglo XXI nos demuestra que la actitud frente a los acontecimientos no puede quedarse en lectura, ejercicio estético-discursivo y diagnóstico, sino saltar frente a ellos y proponer; este territorio es y ha sido un lugar de grandes propuestas y hoy la paz lo exige, como diría el colombiano Orlando Fals Borda “la reconstrucción sociopolítica de Colombia”. Es decir, pensar más allá de Colombia, que vendría a ser reflexionar también en una cuenta que incluye a Venezuela, Ecuador, Panamá y todo lo que una vez fue la Gran Colombia que se abre y continúa hacia el sur y todo lo que se hace forma en la integración latinoamericana y todos los países desde México hasta la Patagonia.

 

Ver los resultados hoy, días después de la resaca espiritual de la derrota —fracaso para todos los ciudadanos de este ancho territorio de paz— nos sacude con la  necesidad irrenunciable que tenemos los pueblos de seguir organizándonos, para insurgir contra los poderosos y asesinos de sueños, insurgir contra los siempre enemigos de la paz.

La brújula histórica sigue marcando horizontes: organización, movilización y conciencia para enfrentar las amenazas que se ciernen sobre el continente, en un accionar desde todos los frentes.

Para ilustrar esta idea me gustaría tomar nuevamente la palabra de Fals Borda:

“…crear, hasta con la música, la literatura y otras artes, los movimientos sociales y políticos desde abajo y desde las periferias, las redes de trabajo y las comunicaciones necesarias, con el fin de seguir desplazando a los obsoletos partidos tradicionales y a los gobernantes centralistas, verticales o mesiánicos donde todavía quedan o aspiren a quedarse. Y sigamos afirmando el avance socialista por la vida, la justicia y el progreso humanista que viene desde el sur con movimientos y gobiernos de nueva estampa…”

 

Esta es mi declaración de amor a Colombia, que en cada acontecimiento se convierte en una banda sonora que nos recuerda e insiste en mostrar la salida de los pueblos de este continente: la creación, la búsqueda de lo genuino, la unión, como la obra de Omar Rayo que acompaña este texto: el agarre, la integración de las partes, un tramado único que entrelaza los cabos sueltos para una obra de arte única.

Esta es mi declaración de amor a Colombia, que no está solo llena de Santander(eres), sino habitada por la vida en cada punto de su geografía. Una afortunada, única e irrenunciable hija de Simón Bolívar.

 

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“La oportunidad de reorganizar las izquierdas, el campo progresista” / Breve conversa con el brasileño Alfredo Manevy

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Foto tomada de Alba Ciudad

No es poco lo que se está jugando en nuestra américa. La arremetida de la reacción ha sido contundente. Basta mirar los reveses electorales en Argentina, Bolivia y Venezuela.

Ahora la agresión es contra Brasil, nada menos podría esperarse, puesto que además de ser una de las principales economías emergentes del mundo, es también una voz progresista en el concierto de naciones.

La tensa situación que rodea al actual gobierno, el impeachment, (juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff), nos revuelve la memoria con el caso Lugo en Paraguay y el ascenso de la oposición política a la izquierda latinoamericana que ha ido perfeccionando los métodos de golpe de Estado, en una suerte de devenir que se orienta de golpes militares a golpes institucionales. Ante este escenario revientan las alarmas de la izquierda en todo el continente y los comentarios de un lado y del otro no esperan.

A propósito de este tema hemos conversado con el brasileño Alfredo Manevy, quien es presidente de Spcine (Empresa de Cine y Audiovisual de Sao Paulo), doctor en cine, y maestro de la Universidad de Santa Catarina, quién también fue viceministro de cultura en el gobierno Lula (2008-2010).

Acá transcribimos una breve conversa con él para que nos cuente, desde su perspectiva de trabajador del campo cultural, lo que sucede en el gigante latinoamericano.

 ***

¿Qué está sucediendo exactamente con Dilma?

Lo que ocurre en Brasil es una rearticulación de las fuerzas conservadoras que quedaron conformadas con las 4 elecciones ganadas por Dilma y el PT. Es un ataque político con la intención de interrumpir el mandato democráticamente electo de Dilma.

El golpe es liderado por el principal partido de la oposición, el Psdb, con la adhesión del Pmdb, que era, hace poco, aliado de PT. Un impeachment sin crimen de responsabilidad, contrario a la constitución brasileña. Eso es lo que ocurre.

Los errores políticos de Dilma –de no denunciar temprano el golpe que se preparaba— y el desempleo creciente, han creado una situación delicada. O sea, hablamos de un golpe parlamentario con apoyo de sectores de la clase media y de los empresarios.

 ¿Qué papel juegan los movimientos sociales del área cultural en esta nueva arremetida contra los pueblos de América Latina?

Los productores culturales y artistas han estado entre los primeros en denunciar el golpe en curso: son protagonistas en la defensa de la constitución y la democracia.

Dado la inminencia del golpe, hubo perplejidad, pero hoy con el eliminación del presidente del congreso (gran interesado en el golpe) hay nuevos ánimos para enfrentar el golpe.

¿En el peor de los escenarios qué herramientas tienen los movimientos políticos brasileños para contrarrestar al golpismo?

Las manifestaciones en la calle, publicar manifiestos en parte de la prensa, las ocupaciones y principalmente las redes sociales y la internet…

¿Será posible que las fuerzas políticas de izquierda sin detentar el poder político puedan continuar con la lucha?

Creo que seguimos en la lucha dentro o fuera del gobierno. Si los golpistas asumen el gobierno haremos dura oposición y haremos una permanente manifestación y denuncia contra la usurpación, y defenderemos la democracia.

Creo que en esta crisis el elemento positivo es la lucidez, buenos artículos, críticas y reflexiones de la izquierda, así como la autocrítica de los errores cometidos.

¿Cómo ve el porvenir de nuestros pueblos ante el golpe continuado en cada país progresista?

Serán tiempos duros, pero tendremos la oportunidad de reorganizar las izquierdas, el campo progresista. Creo que la democracia es un patrimonio de nuestros pueblos, y mucha gente va a sumarse cuando vean sus derechos amenazados por un golpe político.

Hay dos tareas: hacer la defensa de las conquistas de los últimos 16 años, y la defensa de la democracia, la legalidad y la constitución.

Venezuela/Brasil, mayo de 2016.

#EnUnaCuartilla: Sin título

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Buscando respuestas…

1. ¿Sera qué la raza humana se puede definir y enmarcar como lo hacemos con las fotografías familiares?

2. Es extraño cuando uno se encuentra en un estado creativo y de paz que no tiene siempre y los amigos te preguntan: ¿te sientes bien, te veo mal? Esa pregunta parece necia, pero me pone a cavilar.

3. ¿Qué es estar bien? ¿Tener salud y poder tener todo lo que creemos necesitar y seguir deseando más? ¿Qué es estar mal? ¿No encajar en los estándares morales, sociales, económicos y materialistas de los que se creen con derecho de juzgar?

4. Siempre he pensado que cada quién tiene la vida que lucha, y no creo que se trate de tener más o menos dinero, una casa propia o vivir en una residencia, tener dos televisores o no tener ninguno. El gran enigma puede ser si nos vemos libres o esclavos de lo que piensen los otros.

5. No existe un molde al cual debemos entrar si queremos definirnos como individualidad, colectivo o nación. En América Latina somos una mezcla de indios, africanos y españoles, una mezcla hermosa, pero eso todavía no alcanza a definirnos.

6. Lo transversal de los hombres y mujeres es la capacidad que tenemos para evolucionar, no somos seres sedentarios, la historia nos lo grita todos los días. En esa búsqueda de progreso solemos inventar nuevas formas de gobernarnos, de vernos, de tratarnos: no siempre de la manera más justa para todos.

7. Algunos hombres y pueblos hemos imitado tanto que nos da miedo ser nosotros, preferimos ser un vago reflejo de los otros que nos dice que estamos mal.

8. Uno siempre buscando respuesta consigue más preguntas, y ahora dejo la siguiente incógnita para que respondamos en colectivo: ¿Cómo es ese nosotros nuestro americano?

“Nadie debe ser indiferente ante la nueva configuración del poder en América Latina y el Caribe” – Entrevista a Miguel Antonio Guevara por Pedro Luis Velásquez

Todos los países/ al fin…

En La VII Cumbre de las Américas  que se llevó a cabo en Ciudad de Panamá entre el 9 y el 11 de abril de 2015, en la que los presidentes y presidentas de Nuestra América Latina y el Caribe tuvieron discursos encendidos, con un mensaje claro y contundente al mundo, muy especialmente al gobierno de Estados Unidos, a quien se demostró que Latino América tiene voz, habla fuerte y sin ningún tipo de influencia de alguna embajada estadounidense.

Esta cumbre también histórica por la participación de Cuba, quien no había participado por ostracismo del país imperial, así como la exigencia de nuestros líderes latinoamericanos para que el presidente Obama derogue el decreto nefasto contra la patria del Libertador y nuestro comandante supremo Hugo Chávez Frías.

Los comentarios y análisis no se hicieron esperar, es por eso que entrevistamos a Miguel Antonio Guevara (Barinas,1986) poeta, editor, escritor y ensayista. Comunicador y animador sociocultural venezolano. Colaborador asiduo en diversas publicaciones venezolanas e internacionales, quién además ha participado en diversas antologías y compilaciones de ensayos socio-políticos. Ha sido premiado en poesía y periodismo en Colombia, Venezuela y Suiza. Formó parte del directorio de la Red Nacional de Escritores y Escritoras Socialistas de Venezuela. Actualmente es Coordinador de Comunicaciones y Relaciones Institucionales en la Fundación Editorial El perro y la rana y conduce el programa radial Por Donde Pueda, espacio de promoción literaria de dicha institución.

¿Crees que la cumbre de las Américas fue una buena oportunidad para demostrar al gobierno de E.E.U.U. que las cosas han cambiado en Latino América?

 
Más que creerlo como lector, analista o espectador de los acontecimientos que definen la realidad latinoamericana, hay que someterse a los resultados, pesándolos con las anteriores cumbres. En menos de dos décadas pasó de ser un espacio en donde el presidente de los Estados Unidos bajaba líneas -como quien dice- a los países que componían su suerte de ministerio para las américas que resulta ser la OEA, a ser una oportunidad en donde los países progresistas plantan la cara frente a quien pretende ser titiritero; sin ambages, sin retórica -que es con lo que se quedan los aliados de Washington-, para decir por fin la verdad y poner condiciones de igual a igual. Nadie puede ser indiferente a esta cumbre, así como a nadie debe ser indiferente ante la nueva configuración del poder en América Latina y el Caribe. Sí que han cambiado las cosas, si alguna vez el imperialismo tuvo un patio trasero ya no queda en esta parte del mundo.

Con este logro de la participación de Cuba en la cumbre, después de tantos años, al mismo tiempo que hay un acercamiento entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, ahí parece que está pasando algo ¿Qué nos puedes decir de eso?

Me sumo a lo que dicen los opinólogos: Estados Unidos necesita renovar sus “demonios”; medio siglo de bloqueo no ha servido para derrumbar la Revolución cubana, así que aflojo por un lado para apretar por otro, “el imperialismo no cambia” diría en la cumbre el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega; me acerco a Cuba por un lado y por otro impongo sanciones contra Venezuela, es un trapo de color chillón para que la opinión pública enfoque la vista en otra parte. Sigue pasando lo de siempre, el gobierno de Estados Unidos pretende imponer su ficción de la realidad a través de su realpolitk, ellos deciden cuando y quienes son amenazas, ellos deciden cuando dejan de serlo, siempre y cuando esa decisión se ajuste a sus intereses. Por otro lado celebramos la participación de Cuba, incluso el mismo presidente Santos que representa un gobierno aliado a los Estados Unidos, exigiría en la cumbre anterior la futura participación de Cuba. La lógica latinoamericana ha cambiado y el imperialismo está claro de eso, que no lo acepte es otra cosa.

El presiente Obama dio un discurso ambiguo y huidizo, ¿no?


El presidente Obama dijo lo que todos sabíamos que iba a decir, a negar la historia para pensar en el “progreso”, “mirar hacia adelante”, como vienen diciendo los profetas del neoliberalismo desde hace décadas. Hay que recordar que el presidente de los Estados Unidos no es más que un título, Obama tiene nula capacidad de decisión en lo que hace o no hace su gobierno, es un títere más de la plutocracia que gobierna al mundo, una herramienta del 1% que decide a donde se van las riquezas, un engranaje en la monstruosa maquinaria de las transnacionales y del estado global representado en los que controlan el aparato militar – industrial – comunicacional.

Hubo algunos picos altos en la participación de los presidentes de América Latina. ¿Cuáles fueron los que más te gustaron?


Más allá de las celebradas y ya esperadas participaciones de los presidentes y presidentas de Argentina, Bolivia, Ecuador, Uruguay, Brasil y otras voces que forman parte del liderazgo progresista en la región, las palabras de la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, fue excelente, haciendo alusión a su condición de pequeños países del Caribe, pero igual enfrentándose dignamente ante el imperio, pidiendo la derogación del decreto de Obama contra Venezuela, eso podría responder tu primera pregunta, tanto han cambiado las cosas que hasta el más pequeño del barrio se rebota. También me gustó mucho la invocación a nuestra historia del presidente de El Salvador, otro país pequeño que ha sufrido los embates del imperialismo, Salvador Sánchez Cerén recordó a los presentes el Congreso Anfictiónico de Panamá, a Bolívar.

¿Qué te pareció la participación del presidente Maduro en la Cumbre?


Así como sabíamos que Obama saldría con sus desmanes de siempre, ya teníamos en cuenta que nuestro presidente obrero iría a defender nuestra dignidad con el mismo coraje y entrega de siempre. Reconforta la moral que en la ausencia del Comandante Chávez tengamos una representación con todas las de la ley, por algo lo nombró como su sucesor. Hace poco vi unas declaraciones que, francamente, me dieron mucha risa, de una conocida vocera del oposicionismo en nuestro país, en donde despotricaba de la participación del presidente Maduro en la cumbre; son tan imbéciles que se les olvida que este hombre estuvo nada más y nada menos que seis años llevando la política exterior de un país en el que Chávez era presidente, el presidente Nicolás Maduro se mueve como pez en el agua en estos escenarios, basta con compararlo con cualquier participación de otros mandatarios de la región: argumento, energía, elocuencia, historia y pedagogía política pura, digno de un hijo de Chávez.

¿Qué crees que venga de aquí en adelante con respecto a las relaciones de los países de Latino América y E.E.U.U.?


Soy enemigo de estas preguntas. La realidad política de Venezuela, Nuestra América y el mundo cambia tan vertiginosamente de un momento a otro que más de un opinólogo, analista y especialista a dejado a sus argumentos, estudios y cualquier otro malabar de pitonisa con los crespos hechos. Lo cierto es que hay un cambio de época, como dice Álvaro García Linera, y con ese cambio no sólo viene el espacio ganado para seguir esculpiendo la nueva realidad de América Latina y el Caribe en el mundo, sino también nuevos retos, hay que recordar al presidente Ortega, “el imperio no cambia” y es seguro que después de una tensa calma vendrá el contraataque. Eso sí, los recibiremos diferentes, más unidos para la confrontación, más unidos para la construcción de lo nuevo, más unidos para la lucha.

Números/ de nuestra Patria y del arcano

El imperialismo en vivo y en directo destruye al mundo ante tus ojos
 
Números
  
1.- Operaciones estratégicas militares se perfilan en contra de nuestra nación. Los peones enemigos se preparan desde la creación de la escuela de las Américas que pretendía detener la expansión comunista de los años 60. Nuestra América es un escenario de operaciones, un laboratorio que se ha caracterizado por derrocamientos, golpes de estado inducidos, saboteos a la economía, violaciones a los derechos humanos solo por mencionar una uña cortada del imperialismo. Pero esto no es nuevo, tiene sus antecedentes históricos y es que nuestro libertador Simón Bolívar ya nos advertía: los estados Unidos de Norte América parecen destinados por la providencia, para plagar la América de miserias en nombre de la libertad.
 
2.- ¿Quién es culpable del 40% de las armas ilegales que controlan los carteles de la droga en México? ¿Quiénes son los culpables de las invasiones en Irak, Libia, y Afganistán provocando millones de muertos entre los civiles que nada tenían que ver? ¿Quién promueve golpes de estado interviniendo países y violando soberanías, colocando títeres a su conveniencia? ¿Quién se cree policía del mundo estableciendo bases militares en todo el planeta? ¿Quién se mantiene de la guerra con su industria cultural, con su aparato militar-industrial?
 
3.- En el año 2014 Estados Unidos emitió 105 sanciones contra el estado Venezolano, hasta la fecha son más de 165 sanciones, -comentario que parece aislado pero que dice mucho del imperio, en el mismo año Obama afirma que el bloqueo a Cuba ha sido un fracaso-, además de eso 192 países aceptan a Venezuela para que ingrese al Consejo de Seguridad de la ONU, Estados Unidos se opone.
 
4.- El 12 de febrero de 2015 a 201 años de la batalla de La Victoria, se detectaron elementos calificados de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y antiguos funcionarios oficiales que son solicitados y se encuentran prófugos en Panamá, que pretendían bombardear Miraflores y distintos puntos estratégicos de la ciudad capital con aviones Tucano, estos aviones pueden llegar a contener más de 1.500 kilos de material explosivo, los mismos los harían parecer pertenecientes a las fuerzas armadas, porque estos aviones no se encuentra activos, están en reparación, es decir serían camuflados con las insignias de la patria para que se viera como una insurrección militar al mejor estilo pinocheista, pero fracasaron en su golpe, el alcalde Antonio Ledezma es capturado por funcionarios del servicio de Inteligencia y se encuentra privado de libertad por su participación en el golpe de estado y se le acusa de planificar también el asesinado de Leopoldo López, el político preso.
 
5.- La contra revolución sigue pidiendo a gritos intervención gringa; creyendo que serán bombas humanitarias las que caigan de sus aviones, además suponen que sus bombas tendrán imanes y artefactos inteligentes que las harán caer solo en los hogares chavistas.
 
6.- Obama solicita al Senado autorización para intervenir un país sin identificar cual 
¡Esa solicitud otorga muchas libertades al señor presidente!
 
7.- El 02 de Marzo de año 2015 Estados Unidos moviliza al Perú más de 3.200 marines “para reforzar la lucha contra el contrabando”.
 
8.- Colombia posee 7 bases militares gringas.
 
9.- Obama declara a Venezuela como una amenaza extraordinaria e inusual para los Estados Unidos.
 
Carta blanca para una intervención.
 
De la Patria
 
10.- La milicia nacional bolivariana muestra sus músculos llevando a cabo un entrenamiento militar de contingencia denominado Escudo Bolivariano, donde estuvieron más de 336.000 milician@s. Muestra de lo que sucedería en los distintos comandos operacionales de todos los estados del país. 
 
11.- 11 países de UNASUR ratifican su respaldo al estado venezolano, rechazando cualquier tipo de injerencia extranjera en los asuntos internos de la patria, además es aprobada la ley habilitante antiimperialista solicitada por el presidente de la república por la mayoría de la asamblea nacional para la defensa integral de la nación.
 
12.- ¿Es Venezuela realmente una amenaza para el imperio? Claro que es una amenaza en la dignidad de un pueblo heroico que le lleva la contraria a su lógica de ver el mundo, pueblo que por mucho tiempo fue vilipendiado y ahora insurge junto a los demás pueblos del mundo; cuando se hablaba de la tesis del fin de la historia Venezuela enseña el camino a la salvación de la humanidad, declarando el socialismo del siglo XXI; ese es el rumbo, eso al imperio le preocupa demasiado. Cree que aislando a Venezuela a nivel internacional va a seguir Haciendo lo que considere para sus propios intereses, pero se equivoca porque Nuestra América se encuentra más unida que nunca reencarnando los ideales de la patria grande que sembraría nuestro libertador Simón Bolívar y nos recordara el comandante de los pobres de la tierra.
 
13.- El golpe a la economía, los intentos de golpes de estados, asesinatos selectivos a líderes revolucionarios y no revolucionarios para crear confusión e inestabilidad social, movimientos parecidos a las revoluciones de colores en Europa como los manos blancas detectados en actividades paramilitares, el aumento delictivo, las guarimbas terroristas, guerra mediática de contra información en medios nacionales, internacionales y redes sociales, la fracasada oposición, sus múltiples contradicciones y la endeble posición de sus pseudo líderes, el  golpe de estado continuado parece llegar a su punto clímax para que el imperialismo por cuenta propia empiece amostrar sus uñas.
 
¿Es casual este tipo de escenario en un año de elecciones parlamentarias?
 
Del arcano
 
La geopolítica internacional no es un arcano distante, es palpable y clara, los objetivos están servidos, pobre de aquel que siga creyendo en pájaros preñados. Hoy con más fuerza laten las amenazas de un ataque imperialista, pero se dibuja en la defensa integral de la nación que jamás volveremos a ser una colonia gringa, que no nos tomen por sorpresa; por la dignidad de la patria y de nuestro pueblo empuña tu fusil, con la otra sigue en tu trabajo, siempre listo para la defensa de la soberanía nacional.

¿Podemos fiarnos de la progresía intelectualista? – Entrevista al intelectual de Euskal Herria: Iñaki Gil de San Vicente

Foto desde aquí
Respuesta al cuestionario de once preguntas del colectivo venezolano Pasajeros del Sur, a raíz del X Congreso de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, celebrado en Caracas en diciembre de 2014.
¿Cuál es el papel del intelectual en este momento histórico que vive la humanidad? ¿Cuál es el intelectual necesario, es decir, qué es un intelectual y para qué sirve en el siglo XXI?
 
IGSV: Lo primero que debemos dilucidar es el concepto de «intelectual», no vaya a ser que en realidad pensemos cosas opuestas aunque creamos que hablamos de lo mismo. Siempre es bueno empezar por la ideología dominante, la burguesa, porque nos permite saber qué camino no debemos seguir. La Enciclopedia editada por Salvat-El País en 2000, tenida como una de las menos reaccionarias en lengua española, define al intelectual así: «Perteneciente o relativo al conocimiento. Espiritual o incorpóreo. Dedicado preferentemente al cultivo de las ciencias y letras». La idea está clara: el intelectual es una persona dedicada, si no a la contemplación pasiva o a la elucubración abstracta, sí al cultivo de un pensamiento bastante separado de las mundanas prácticas sociales, del sucio barro de la realidad.
 
La definición aquí presentada choca de pleno con la dialéctica de la praxis que presenta Marx en sus Tesis sobre Feuerbach, punto de arranque de cualquier reflexión seria sobre el eterno problema del «papel de los intelectuales», que a lo sumo se han dedicado, y se dedican, a interpretar el mundo cuando lo que hay que hacer es transformarlo. Choca frontalmente, por tanto, con su concepción –y con la de Engels– sobre el contenido ético-político, «subjetivo», de la filosofía marxista, en la que el llamado «criterio de la práctica» no sólo determina el proceso de pensamiento y de avance en la verdad como fuerza revolucionaria, sino además, y precisamente por eso, como exigencia ineludible para la coherencia lógica del proceso de pensamiento: el «criterio de la práctica», en el sentido dialéctico de «negatividad absoluta» con todo dogma, muestra que no existe ni puede existir «verdad» alguna que sea reaccionaria, conservadora o reformista, sino que la verdad siempre es revolucionaria.
 
Es por esto, que desarrollando las tesis escritas en la Ideología alemana, los intelectuales son presentados al desnudo en el Manifiesto Comunista como ideólogos de la clase burguesa que propagan su cultura e ideología. Ahora bien, en períodos de crisis, una pequeña porción de ellos puede tomar conciencia de la realidad, porque «se han elevado hasta la comprensión teórica del conjunto del movimiento histórico». Esta minoría ha tenido que superar inmensas barreras internas porque ha sido educada para fortalecer y expandir la cultura capitalista, o sea, «La cultura, cuya pérdida deplora (la burguesía), no es para la inmensa mayoría de los hombres, más que el adiestramiento que los transforma en máquinas». La intelectualidad del sistema es, así, una máquina cultural que fabrica máquinas humanas.
 
Emanciparse de esta realidad y ascender al nivel intermedio de intelectual progresista como antesala de la persona revolucionaria que milita en la lucha teórico-cultural, esta desalienación y superación práctica del fetichismo y de la escisión entre el trabajo intelectual y el trabajo manual, es una tarea titánica que logran contados intelectuales progresistas. Varias veces a lo largo de su obra, ambos amigos revolucionarios insisten en que, según las circunstancias, sectores de «ideólogos», de pequeño burgueses y hasta excepcionalmente de burgueses avanzan en un proceso de desalienación hacia integrarse completamente en la clase trabajadora: de hecho ellos y otros revolucionarios son un ejemplo vivo de «traición de clase», en el buen sentido humanista y emancipador.
 
Inmediatamente después de la radical y por ello cierta definición de cultura burguesa ofrecida por Marx y Engels, ambos amigos vuelven a marcar distancias absolutas con la intelectualidad oficial: «Mas no discutáis con nosotros mientras apliquéis a la abolición de la propiedad burguesa el criterio de vuestras nociones burguesas de libertad, cultura, derecho, etc. Vuestras ideas mismas son producto de las relaciones de producción y de propiedad burguesas, como vuestro derecho no es más que la voluntad de vuestra clase erigida en ley; voluntad cuyo contenido está determinado por las condiciones materiales de existencia de vuestra clase».
 
La incompatibilidad entre los y las revolucionarias que militan en la lucha teórico-cultural, política en esencia, y la intelectualidad oficialmente definida, es decir, capitalista aunque «progre», como veremos luego, esta incompatibilidad aparece nítidamente expuesta en el párrafo citado arriba: no se puede abolir la propiedad burguesa aplicando el derecho, la libertad, la cultura, etc., capitalistas porque estos y otros conceptos emanan directamente de esa propiedad privada, es especial el derecho que es la voluntad y la necesidad del capital hecho ley. En la medida en que la intelectualidad progresista no rompa con la ideología burguesa, en esa medida seguirá siendo capitalista.
 
En el Manifiesto Comunista se hace un devastador estudio de las diversas ideologías políticas, de las formas de intelectualidad existentes en 1848: por un lado el «socialismo reaccionario» dividido en «feudal», «pequeño burgués», y «alemán o verdadero», y por otro lado el «socialismo conservador o burgués». No hay duda de que bastantes de las tesis ideológicas del «socialismo reaccionario» de la época han subsistido adaptadas a las necesidades presentes de sectores específicos del imperialismo y de las diversas burguesías locales; pero es en el «socialismo burgués» en donde en donde Marx y Engels descubren lo que será el núcleo de la intelectualidad «progresista» en el capitalismo de comienzos del siglo XXI:
 
«A esta categoría pertenecen los economistas, los filántropos, los humanitarios, los que pretenden mejorar la suerte de las clases trabajadoras, los organizadores de la beneficencia, los protectores de animales, los fundadores de las sociedades de templanza, los reformadores domésticos de toda laya (…) quieren perpetuar las condiciones de vida de la sociedad moderna sin las luchas y los peligros que surgen fatalmente de ellas. Quieren perpetuar la sociedad actual sin los elementos que la revolucionan y descomponen. Quieren la burguesía sin el proletariado (…) no entiende, en modo alguno, la abolición de las relaciones de producción burguesas –lo que no es posible más que por vía revolucionaria–, sino únicamente reformas administrativas realizadas sobre la base de las mismas relaciones de propiedad burguesas, y que, por tanto, no afectan a las relaciones entre el capital y el trabajo asalariado, sirviendo únicamente, en el mejor de los casos, para reducirle a la burguesía los gastos de requiere su dominio y para simplificarle la administración de su Estado».
 
Aunque con los años Marx y Engels profundizaron y enriquecieron sus concepciones teóricas siempre sobre la base prácticas desarrolladas en la lucha de clases, siendo así, sin embargo dejaron escrito lo esencial de su crítica de la intelectualidad en sus primeros textos. Desde entonces, la postura ante la propiedad privada de las fuerzas productivas ha sido la que rompe de raíz toda ilusión sobre una posible concordancia entre la intelectualidad «progresista» y la praxis revolucionaria que se ejerce en el área de la lucha teórico-cultural:
 
«…los comunistas apoyan por doquier todo movimiento revolucionario contra el régimen político y social existente. En todos estos movimientos ponen en primer término, como cuestión fundamental del movimiento, la cuestión de la propiedad, cualquiera que sea la forma más o menos desarrollada que esta revista (…) Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo orden social existente. Las clases dominantes pueden temblar ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder con ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo por ganar».
 
Defender siquiera indirectamente la propiedad capitalista o luchar por la propiedad comunista, esta y no otra es la contradicción irresoluble que enfrenta a todo intelectualismo reformista con la praxis revolucionaria dedicada a la lucha teórica, cultural, ética, filosófica…. Desde que Engels y Marx escribieron el Manifiesto Comunista, esta diferencia insuperable ha sido asumida y practicada de un modo u otro por las y los marxistas posteriores, hasta la actualidad, cuando todavía adquiere más vigencia ya que, por un lado, la burguesía necesita imperiosamente imponer la total mercantilización de la vida y de la naturaleza, es decir, privatizarlo absolutamente todo, mientras que por el lado opuesto, la humanidad explotada necesita reinstaurar la propiedad comunista, colectiva, comunal, común, pública o social, al margen ahora de mayores precisiones, en el planeta entero. 
 
En el contexto de la Revolución Bolivariana, ¿qué aportes ha dado Venezuela para repensar el nuevo orden social?
 
IGSV: Ciñéndonos al tema específico que ahora tratamos, el del papel de los intelectuales, la revolución bolivariana y Venezuela en concreto, han aportado una cosa básica que debemos explicar en tres grandes áreas. La lección básica no es otra que confirmar la valía de lo expuesto en el punto anterior sobre las diferencias entre la intelectualidad en su definición genérica, dominante y oficial, y la praxis revolucionaria de militantes por el socialismo que superan cualitativamente la estrechez de miras del intelectualismo. Pongo el caso de Hugo Chávez como ejemplo de tantos otros ejemplos prácticos.
 
Cuando estalló el Caracazo, sublevación en masa contra el neoliberalismo, el 27 de febrero de 1989 el grueso, por no decir la totalidad de la llamada élite política e intelectual fue cogida por sorpresa, e incluso muchas fuerzas revolucionarias que debieran conocer al menos lo básico de la dialéctica entre espontaneidad de masas y organizaciones de vanguardia anduvieron a la deriva por entre las masivas protestas populares y la feroz represión estatal que antes había debilitado a las izquierdas con persecuciones varias. Pero la fuerza política que mejores lecciones extrajo de aquella sublevación ahogada en sangre fue la dirigida por Hugo Chávez que supo insertarla en el largo proceso de lucha por la independencia verdadera de la Patria Grande soñada por Bolívar: el bolivarianismo tuvo una de sus primeras apariciones públicas en el pequeño video del 4 de febrero de 1992 en el que asumía personalmente toda la responsabilidad por el fracasado golpe militar que él había organizado y dirigido.
 
Recuperar y actualizar el contenido de emancipación social de Bolívar, este acierto, sólo podía lograrse desde parámetros teóricos y culturales esencialmente arraigados en la memoria y cultura populares de las masas venezolanas y latinoamericanas; no podía realizarse desde el intelectualismo academicista y eurocéntrico formado en el desprecio racista a «todo lo indio». La actualización de Bolívar era el paso previo necesario para la recuperación en 2005 del concepto de socialismo tras tantos años de olvido y tergiversación sistemática. La fusión de ambos términos, bolivarianismo y socialismo, permite llegar a la raíz del problema de los intelectuales en las América, o sea, la raíz doble de la primera emancipación criolla contra la ocupación española, el bolivarianismo inicial, amputado y traicionado por las burguesías una vez conquistado su poder; y la segunda independencia, la socialista, la del pueblo trabajador sobre el capitalismo como síntesis de todos los pueblos explotados desde la invasión europea.
 
La teorización de la lucha socialista contra la propiedad privada burguesa tal cual se presenta en 2014 en las Américas, una de las tareas decisivas de la praxis revolucionaria en el área de la lucha contra la ideología imperialista, adquiere así su pleno sentido con la fusión del bolivarianismo y del socialista lograda inicialmente en 2005. A raíz de este logro, sobre su base, se levantan otras tres dinámicas que pueden llegar a ser decisivas en la llamada «lucha de ideas», nombre algo equívoco porque puede sugerir cierta desconexión entre las «ideas» y los «hechos».
 
Una es el de la potenciación por el gobierno bolivariano de la cultura crítica, revolucionaria, generalmente emergida desde las experiencias de las masas populares del continente, y en este sentido tiene un mérito decisivo el complejo audiovisual de TeleSur y de otros sistemas de creación y divulgación cultural, en un contento internacional casi monopolizado por la industria político-mediática imperialista, por su cultural mercantilizada. Sin duda, es desde el mal llamado «Norte», desde la izquierdas y pueblos oprimidos en la UE y los EEUU, desde donde más fácil y rápidamente valoramos el potencial emancipador de estos y otros medios de creación teórica y cultural solamente asequibles mediante el poder estatal del pueblo.
 
Otra, relacionada con la anterior pero que debemos reseñar por sí misma es la política de impulso de los poderes comunales, de las experiencias de empoderamiento popular en barrios y pueblos, allí en donde realmente la clase explotada, el pueblo trabajador, está en condiciones materiales directas de elaborar su propio pensamiento, su teoría emancipadora basada en la praxis de lo comunal, de lo colectivo. Al margen de las deficiencias y limitaciones que sufran estas experiencias, su valor liberador es incuestionable, tanto más en el área de la cultura popular, del pensamiento crítico de las masas para saber emanciparse de la ideología del derecho burgués de la propiedad privada de las fuerzas productivas, de los bienes comunes, para llevar la batalla al centro vital: la (re)conquista de la propiedad comunal.
 
Y tres, la política de alfabetización y escolarización masiva del pueblo, que este año de 2014 ha logrado un nuevo record y que muestra cómo es imprescindible disponer de un suficiente poder estatal para luchar contra el analfabetismo capitalista. Desde el primer socialismo utópico se supo que la educación popular es un decisivo instrumento de liberación humana; pero uno de los grandes méritos del socialismo marxista fue, en este caso, unir esa educación popular con una pedagogía socialista destinada a devolver la supremacía a la praxis revolucionaria sobre el intelectualismo abstracto vencedor desde la contrarrevolución idealista simbolizada en el platonismo.
 
Los tres avances concretos –con sus limitaciones y contradicciones– de la revolución bolivariana en lo relacionado con la cultura libre y popular chocan frontalmente con la estrategia imperialista de privatizar el pensamiento humano. 
 
Luis Britto García, intelectual venezolano, citado por Julio Cortázar, a propósito del quehacer del intelectual en América Latina, llevaría a la reflexión:“servirse de los medios de comunicación de masas aún en los países en los cuáles no hay perspectivas revolucionarias inmediatas. Posiciones muy respetables han afirmado el derecho del creador a desligar su obra de toda militancia en favor del contenido estético. Pensamos, por el contrario, que la urgencia de la hora impone al intelectual una triple militancia: la de la participación en las organizaciones políticas progresistas; la de la inclusión del compromiso en el contexto de su obra, y la tercera militancia y batallar por la inserción de su obra, en el ámbito real de los medios masivos de comunicación, anticipándose así a la revolución política, que concluirá por ponerlos íntegramente al servicio del pueblo. Porque mientras la política no asegure la liberación cultural de Nuestra América, la cultura deberá abrir el camino para la liberación política” ¿Qué piensas de este planteamiento trayéndolo a la actualidad?
 
IGSV: Estando totalmente de acuerdo en las tres decisiones que ha de tomar el intelectual, sin embargo pienso que Luis Britto García se limita al concepto progresista y en cierta forma «neutral», positivista, de intelectual, a la versión democraticista de la definición de intelectual dada por la Enciclopedia de Salvat-El País arriba presentada. Con esto no quiero decir que no tenga razón, la tiene y toda, pero siempre que entendamos por «intelectual» a una persona que piensa que vive separado de la miseria social. Acotado el debate a estos límites, es incuestionable que el intelectual que va tomando conciencia de la explotación debe estrechar cada vez más sus lazos vivenciales con las clases y pueblos oprimidos, con los colectivos explotados.
Resulta muy aleccionadora aquí la introducción de Engels a su magistral obra de 1845 La situación de la clase obrera en Inglaterra, en la que explica cómo vivió muchos meses totalmente inmerso en la realidad de la clase trabajadora para conocerla desde dentro. Engels, desde luego, no era un intelectual sino un revolucionario, lo que le facilitó sobremanera llegar a fundirse con el proletariado y escribir esa imprescindible obra que aún hoy nos aporta lecciones necesarias.
 
Del mismo modo, si Lenin no hubiera vivido dentro de las clases explotadas rusas, muchas veces en la clandestinidad, durante finales del siglo XIX y comienzos del XX, no hubiera podido escribir el ¿Qué Hacer?, obra que, entre otras cosas, revela un conocimiento exhaustivo y experimentado de la realidad de clase, al igual que Mao no hubiera podido realizar sus investigaciones sobre la composición de clase de China sin el contacto diario con las masas campesinas. Podríamos seguir citando casos idénticos que nos llevan a uno de los dos pasos sin vuelta atrás al que se debe enfrentar todo intelectual si quiere llegar a ser un revolucionario: fusionarse con la humanidad explotada. El otro paso es una continuación lógica del anterior: el Che le dijo una vez a Nasser lo que sigue:
 
«El momento decisivo en la vida de cada hombre es el momento cuando decide enfrentarse a la muerte. Si la enfrenta, será un héroe, tenga éxito o no. Puede ser un buen o mal político, pero si no se enfrenta a la muerte, nunca será más que un político».
 
Naturalmente, el Che se refería al «hombre nuevo», que va desalineándose a la vez que se convierte en revolucionario. Sus palabras valen tanto para el político como para el intelectual, progresistas los dos, pero que dudan y retroceden en el momento crítico de poner en práctica lo que escriben, de hacer lo que dicen. Hugo Chávez no era un intelectual, era un revolucionario porque afrontó conscientemente la muerte para hacer lo que decía, sabiendo que la simple palabra se queda en nada si no es realizada en la práctica, en la acción revolucionaria que la materializa como fuerza objetiva de liberación. La mayoría inmensa de intelectuales y políticos no se atreven a dar ese salto cualitativo, quedando en simples «escribidores». 
 
¿Cuál es el papel de los movimientos sociales en la coyuntura actual?
 
IGSV: Siempre dentro de la cuestión que nos atañe ahora, el papel de la intelectualidad, hay que decir que los movimientos sociales y populares, sobre todo el movimiento obrero y el feminista, cumplen la función decisiva de escuelas de aprendizaje e inserción de la intelectualidad dentro del conjunto del pueblo trabajador, definición a la que volveremos posteriormente.
 
Una dificultad creciente de los movimientos populares es que cada vez necesitan más conocimientos concretos, saberes específicos en sus áreas de intervención debido a la complejización, diversificación e interacción de las diversas problemáticas del capitalismo. El incremento de las dificultades de todo tipo que lastran la realización del beneficio, ralentizan la rapidez del ciclo entero de obtención de plusvalía, lo que obliga al capital, entre otras cosas, a buscar nuevas ramas económicas que aceleren el proceso a la vez que aumenta las presiones y ataques a las masas trabajadoras. Los colectivos sociales que se enfrentan a la multiplicación de las opresiones e injusticias han de adquirir cada día más y más conocimientos de toda índole para responder a esa complejización acelerada. Por ejemplo, los movimientos barriales y vecinales deben estudiar además de las nuevas leyes municipales también las nuevas propuestas sobre un urbanismo social y democrático que se realizan en otros países para elaborar alternativas populares a los planes de urbanización burguesa.
 
Lo mismo ocurre con la salud, la educación, el medioambiente y la socioecología, el llamado ocio, la explotación asalariada, la opresión patriarcal, la defensa de los derechos democráticos, la lucha contra el racismo y el fascismo, etc.; en estas y otras áreas de resistencia social, los colectivos han de estar siempre a la altura de los cambios introducidos por la clase dominante, también de las lecciones que se pueden extraer de luchas idénticas en otros lugares y, sobre todo, han de disponer de medios para elaborar alternativas concretas que demuestren en la experiencia diaria del pueblo que es posible ganar batallas tácticas locales, parciales, orientadas mediante una estrategia revolucionaria hacia los objetivos socialistas irrenunciables.
 
Los intelectuales progresistas, que todavía no se han desalienado del todo, tienen en los movimientos sociales un espacio insustituible en el que aplicar sus conocimientos y en el que aprender a la vez según la filosofía de la praxis expuesta en las Tesis sobre Feuerbach: el educador ha se ser educado, la transformación personal es parte de la transformación colectiva, interpretar el mundo es parte de la acción revolucionaria…., siempre dentro de una estrategia orientada a la superación de la propiedad privada y a la instauración de la propiedad colectiva.
 
No descubrimos nada nuevo diciendo lo que decimos aquí, sólo adecuamos al presente lo que ya está pensado desde los primeros años de disputa teórica entre el socialismo utópico y el marxismo. Una lectura de las críticas de Marx, Engels, Lenin, Rosa Luxemburgo, etc. a los ideólogos democraticistas de su época, por ejemplo a Proudhon en lo negativo y a Dietzgen en lo positivo, nos lleva exactamente a las mismas conclusiones básicas arriba planteadas. Pero veamos cuatro ejemplos prácticos: uno, el papel de maestros y maestras en el aprendizaje del primer movimiento obrero inglés, así como de intelectuales europeos emigrados en las Américas.
 
Otro, la política bolchevique hacia los técnicos, intelectuales, economistas e incluso mandos militares para que ayudasen a la revolución en sus peores momentos. Además, la política cubana de facilitar los debates sobre estrategia socioeconómica, cultural y democrático socialista con las principales corrientes del socialismo internacional. Por último, la experiencia venezolana y latinoamericana de TeleSur como punta de iceberg de un proyecto global.
 
Desde luego que en estos cuatro ejemplos hubo y hay errores y contradicciones, decisiones injustas y hasta retrocesos graves, como en absolutamente todas las luchas de liberación, pero nada de ello anula el deber de estudiar lo positivo de esas y otras experiencias en las que fracciones de ideólogos de la clase dominante «desertaron de su clase» y se integraron en el pueblo trabajador. El capitalismo actual complejiza al extremo las relaciones sociales de producción y reproducción, a la vez que aumenta el analfabetismo funcional y la ignorancia global de la fuerza de trabajo directa o potencial, formándola sólo en aquellas tecnologías necesarias para una producción altamente segmentada y simplificada en la casi totalidad de los procesos productivos.
 
Por un lado, una población inculta relativa e incluso absolutamente en muchas cuestiones; por otro lado, una tecnocracia y fuerza de trabajo altamente cualificada ideológicamente fiel al capital, y en la mitad sectores intelectuales progresistas que apoyan parcialmente al pueblo en muchas luchas pero que no se atreven, o no quieren, integrarse en él porque, al final, saben que su calidad de vida depende de los salarios relativamente altos que pueden seguir cobrando si se dejan explotar por el capital. 
 
¿Qué llamado le harías a la “intelectualidad” que no está de acuerdo con el encuentro de los pensadores anticapitalistas?
 
IGSV: Por desgracia, no estoy al tanto de estos debates; desconozco qué argumentos tienen para no acudir quienes se han negado a hacerlo y; también ignoro quienes han sido. No sé qué razones aducen en esa discusión los que sí han participado en el evento. Dicho esto, y moviéndome con la precaución necesaria, sí pienso que en las condiciones mundiales y latinoamericanas actuales, en medio de las presiones imperialistas contra Venezuela, en concreto, y desde la perspectiva de las necesidades de la izquierda independentista vasca en la que milito, desde esta perspectiva general y a la vez particular, era necesario acudir y ha sido positivo hacerlo.
 
La lucha teórico-política, cultura y ética entre el capitalismo y la humanidad explotada está entrando en un punto decisivo porque todos los indicadores de las crisis parciales que se fusionan en una sola, muestran que nunca antes se han conjugado tantos y tan graves problemas de supervivencia. Podríamos comparar, salvando todas las distancias y sin entrar en detalles, el momento y las necesidades presentes con los contextos que propiciaron la creación de las Internacionales obreras, incluida la Cuarta, y los debates sobre una hipotética Quinta Internacional, así como los diversos movimientos de los No Alineados, por la paz mundial, los sucesivos Foros Sociales, etcétera, así como los nueve Congresos anteriores de esta Red de Intelectuales y Artistas, para comprender la importancia de multiplicar los eventos en los que las diversas corrientes teóricas podamos contrastar nuestras opiniones sobre la agudización de las contradicciones estructurales del capitalismo, sobre todo sus nuevas formas de manifestación y en especial sobre las «nuevas» contradicciones que enfrentan irreconciliablemente a la propiedad privada burguesa con la vida humana y con la naturaleza.
 
En mi experiencia particular, limitada, pero también en la más amplia elaborada por otros y otras asistentes, este encuentro ha sido positivo porque, entre otras cuestiones, ha dado nuevos bríos a planes concretos de futuro, sobre los que no me voy a extender porque ya están saliendo en prensa. No hay que olvidar, sin embargo, que ha habido determinadas cuestiones urgentes que no se han debatido con la profundidad necesaria, pero debemos comprender las limitaciones del congreso. Personalmente estoy muy satisfecho de haber acudido. 
 
¿Se puede ser un intelectual más allá de las academias, de los títulos universitarios?
 
IGSV: Sí, no hay duda, pero precisando que los «traidores a su clase», los intelectuales progresistas que van acercándose al pueblo trabajador hasta integrarse en él, sufrirán rechazos crecientes, aislamiento y hasta represiones en la medida en la que se independicen de sus cadenas burguesas materiales y mentales, económicas y psicológicas. Hay mucha mitología interesada sobre la «neutralidad» de la academia, sobre la «libertad de cátedra», sobre las posibilidades casi inagotables que ofrece la Universidad para elaborar un pensamiento revolucionario, pero la realidad es mucho más dura, pese a lo cual siempre ha habido, hay y seguirá habiendo revolucionarias y revolucionarios que trabajan asalariadamente en la Universidad pública y hasta privada, y que a la vez son militantes organizados en grupos de vanguardia incluso ocultando esa militancia en su puesto de trabajo por razones obvias.
 
No son en absoluto «intelectuales progresistas» son revolucionarios que trabajan en un medio hostil, explotador, como una obrera sindicalizada lo hace en una gran transnacional. He intentado definir arriba las diferencias cualitativas entre ambos extremos. Personalmente me siento orgulloso de ser amigo de militantes de esta tremenda categoría humana.
 
La experiencia histórica muestra que las obras teórico-políticas decisivas para la lucha revolucionaria se han gestado en un medio no sólo exterior a la academia, sino en un medio social enfrentado a los valores que sirven de excusa al sistema universitario capitalista. Que esta experiencia histórica sea así no resta importancia en modo alguno a la necesidad de un pensamiento racional sistemático, coherente, elaborado en base a las reglas de la lógica formal y de la lógica dialéctica, especialmente. Recordemos la autoexigencia de Marx y de Engels hacia el rigor analítico y las precauciones metodológicas que tomaban para proceder luego a la síntesis.
 
Recordemos también la inicial crítica de Engels a Kautsky por su ligereza en la selección de datos, referencias, bases históricas…, por citar algunos casos. Ahora bien, el sistema académico burgués rechaza la dialéctica marxista como la mente sumisa rechaza la creatividad crítica, aunque se «enseñe» eso que llaman «filosofía marxista» en algunas clases de filosofía oficial, como se «enseña» a Marx en algunas clases de economía y de sociología. Precisamente es este contexto negativo el que multiplica el mérito de las revolucionarias que dentro de la academia o en cualquier otro medio intelectual burgués elaboran buena teoría crítica y la divulgan entre el pueblo.
 
El sistema educativo es una poderosa arma burguesa, controlada directamente por su Estado y por su «libertad de mercado», de manera que sus recursos fundamentales siempre están en manos del capital. Un ejemplo aplastante lo tenemos en la perversa capacidad de la academia para subsumir e integrar el marxismo intelectualista en la parte progresista de la ideología dominante. Ya en vida de Marx y Engels quedó claro cómo universitarios progresistas licuaban la dialéctica del pensamiento de ambos amigos hasta forzar a Marx a decir que si esa tergiversación era «marxismo», entonces él no era «marxista». Poco después Engels criticaba ásperamente la cómoda vagancia de los universitarios que despreciaban la historia real de la lucha de clases, a la vez que, poco más adelante, denunciaba a los intelectuales que perdían el tiempo escribiendo tonterías en los periódicos de la socialdemocracia alemana.
 
Lenin fue un irreconciliable crítico del «marxismo legal», académico, tolerado por la dictadura zarista mientras reprimía sin piedad al marxismo vivo, crítico, clandestino. Gramsci tuvo que lidiar con el intelectualismo idealista de Croce para recuperar la dialéctica del marxismo, y luego, con las dificultades asfixiantes de la censura carcelaria, tuvo que dejar algunas imprecisas pero valiosas pese a ello aportaciones sobre la cuestión de los intelectuales, del papel de la cultura popular-nacional en la lucha por la hegemonía, etc.
 
Luego vendrían los años dorados del teoricismo marxista fabricado en las universidades durante el keynesianismo y bajo el astuto y omnipresente control invisible del llamado «Estado del bienestar» allí donde estivo activo en Occidente. Además de la plomiza dogmática stalinista aún vigente en aquellos años, otra razón de la derrota de la oleada prerrevolucionaria de entre finales de la década de 1960 y comienzos de la de 1980, con sus altibajos, fue precisamente la pobreza del marxismo teoricista elaborado en las universidades europeas en aquellos años, salvo brillantes excepciones.
 
El eurocomunismo fue masivamente aceptado y divulgado por la intelectualidad progresista universitaria, al igual que lo sería la denominada «tercera vía» y todas las modas post sin olvidarnos de otras modas blandas como la del decrecimiento, el buen vivir, la economía social, los feminismos reformistas varios y un largo etcétera, hasta concluir por ahora en la vacuidad de Podemos. De alguna forma sucedió algo parecido en bastantes lugares de las Américas. El «marxismo» rusocéntrico y eurocéntrico estaba umbilicalmente unido a los aparatos académicos y universitarios oficiales en aquellos sistemas, con excepciones admirables y dignas de revolucionarios y revolucionarias que, como hemos indicado, mantienen su independencia teórica y política militando en el seno del pueblo explotado a pesar de ser asalariados de la industria académica en Occidente, y del poder académico en la URSS y su área de influencia. 
 
¿Cuál es el papel de la juventud en la producción de conocimiento?
 
IGSV: He escrito y debatido en varios lugares sobre el poder adulto como fuerza productora de una juventud dócil y fiel al sistema, una juventud que refuerce los pilares del sistema patriarco-burgués y que luego, cuando llegue a la edad adulta, los reproduzca de manera ampliada. Lo primero que debemos tener en cuenta en la respuesta a esta pregunta es que la institución familiar patriarco-burguesa, sin mayores explicaciones ahora, es una trituradora del potencial praxístico inherente a la especie humana-genérica.
 
El poder adulto tiene uno de los recursos más efectivos de perpetuación en la fábrica de obediencia intelectual que es la universidad, sobre todo la privada, pero su baza fundamental se encuentra en la institución familiar que es la que ancla las cadenas de la sumisión y del miedo a la libertad y al placer en la estructura psíquica infantil durante la decisiva fase de la primera socialización. Según la política pedagógica que determine y oriente los valores que se introyectan en la primera infancia, en mayor o menor medida se determinará la posterior capacidad creativa de conocimiento crítico juvenil. Durante la segunda socialización las presiones para reforzar la mentalidad sumisa serán más fuertes porque en esta fase algunos sectores de la juventud empiezan a desarrollar pensamientos propios que chocan y hasta pueden enfrentarle al poder adulto.
 
Quiero decir con esto que para saber qué papel juega la juventud en la producción de conocimiento antes que nada debemos saber cómo el poder adulto previamente ha castrado el potencial crítico de la mayoría de esa juventud. Por tanto, la pregunta debe ir más a la raíz: ¿qué debe hacer la izquierda para acelerar la emancipación juvenil del poder adulto como requisito para acelerar su crítica intelectual? Mientras que amplísimos sectores juveniles acepten activa o pasivamente el poder adulto, sin cuestionarlo de ningún modo, será muy difícil lograr que desarrolle su innegable creatividad crítica.
 
Teniendo esto en cuenta, la izquierda como mínimo ha de hacer tres cosas: una, agudizar la lucha teórica y práctica contra el poder adulto; la segunda, batallar por una nueva pedagogía que incentive el pensamiento juvenil independiente; y la tercera, admitir e impulsar la autoorganización independiente de la juventud concienciada, dentro de un modelo organizativo más amplio en el que las experiencias de los y las revolucionarias de más edad ayuden a la juventud, que ha de aprender por sí misma.
 
Dentro ya de esta dinámica, la juventud concienciada tiene un cuádruple papel: uno, preguntar a los adultos, a sus padres, a los militantes mayores, qué hicieron y qué no hicieron en el pasado, si lucharon o no, su aceptaron o no la dominación; otro, avanzar en su autoorganización y en una forma de vida independizada del poder adulto, en comunas y locales en los que vivir según sus ideales; además, en base a esto crear redes y medios de debate y pensamiento colectivo juvenil en los que participen militantes de más edad pero respetando la independencia juvenil autoorganizada; y por último, conectar esta praxis con las necesidades futuras de las fuerzas revolucionarias para que se realice con normalidad el paso de la juventud a las organizaciones adultas de vanguardia. Las cuatro tareas inciden simultáneamente sobre la producción teórica de izquierdas, multiplicándola. 
 
¿Qué retos y desafíos tiene la intelectualidad ante la debacle capitalista y la reacción imperial ante el viraje del timón mundial hacia la visión multipolar?
 
IGSV: El principal desafío que tiene la intelectualidad progresista en estos momentos es el de atreverse a ser coherente con lo que dice en determinadas situaciones y escritos. Todo depende para este sector de la intelectualidad de si está dispuesta a asumir los riesgos socioeconómicos y políticos que surgen de la práctica de algunas de los principios que defiende. Por ejemplo, la cuestión del acaparamiento de tierras, su compra y privatización por grandes transnacionales y/o Estados imperialistas o subimperialistas; la privatización de la guerra y de la represión; la cuestión del rearme mundial y de la proliferación de sofisticadas armas inteligentes; los crecientes ataques a los derechos democráticos elementales y el reforzamiento de leyes represivas; el acelerón de las presiones para patentar y privatizar la vida, desde el conocimiento hasta el genoma; el avance del fundamentalismo religioso y del terrorismo patriarcal y racista…, estas y otras dinámicas en ascenso exigen respuestas prácticas de masas que van más allá de las simples declaraciones bienintencionadas. Pero muchas burguesías no ven con buenos ojos que los intelectuales «se metan en política».
 
Para la intelectualidad progresista, la debacle actual del capitalismo se expresa en forma de tres grandes problemas que le quitan el sueño:
 
Uno, la tendencia a la industrialización y privatización del conocimiento y de la cultura, o sea, las presiones de la industria político-cultural para imponer la propiedad burguesa del pensamiento humano, lo que le va presionando cada vez más para que opte por la comodidad económica o por el riesgo de la coherencia.
 
Dos, la tendencia a la supremacía de lo político sobre lo cultural, a la conversión de la cultura burguesa en arma opresora, lo que reduce aún más el margen de despiste neutralista, de si-pero-no, del depende-de, de no-existen-condiciones-objetivas…, excusas tópicas que le permiten nadar y guardar la ropa.
 
Y tres, la tendencia a la radicalización y extensión del incuestionable principio humanista y comunista de la prioridad del pensamiento colectivo que se practica como valor de uso, sobre el pensamiento privado fabricado como mercancía con valor de cambio en la industria cultural y en el capital constante que vertebra la tecnociencia capitalista.
 
Las tres tendencias presionan en la dirección única de reforzar la naturaleza asalariada y mercantil del trabajo intelectual, y en especial, de poner al intelectual progresista ante el abismo de tener que decidir entre, por un lado, aceptar se un esclavo asalariado del capital, fuerza de trabajo compleja y cualificada que produce una mercancía «simbólica» e «inmaterial» en su forma pero material en sus efectos sociales, sujeta a la incertidumbre del mercado; y por el lado opuesto, optar por la militancia revolucionaria volcándose en la lucha teórica y práctica contra la propiedad imperialista, praxis arriesgada y sujeta a la incertidumbre de la represión. Las contradicciones del imperialismo y su relativo debilitamiento frente a lo que se denomina «multipolaridad», que no es sino un reflejo más de la crisis geopolítica mundial, multiplican las presiones sobre la progresía intelectualista que se tiembla nerviosa ante las atrocidades del imperio que no se atreve a condenar por las razones arribas vistas. 
 
Históricamente, el marxismo ha definido que existe un sujeto histórico de transformación social que es el obrero, se puede ver, que desde la ortodoxia se asume que siempre será así ¿crees que ese sujeto se amplía, recordando el planteamiento del Comandante Chávez: que el sujeto histórico de transformación es el Pueblo organizado, movilizado y consciente?
 
IGSV: El Comandante Chávez estaba en lo cierto, y su planteamiento respecto al «Pueblo organizado, movilizado y consciente», se mueve dentro de los parámetros marxistas, al menos tal cual yo los expongo en el texto Clases y Pueblos. Sobre el sujeto revolucionario de febrero de 2014, a libre disposición en Internet. La teoría marxista de las clases integra dos niveles en uno: el genético-estructural de la contradicción irreconciliable entre capital y trabajo, antagonismo básico permanente al margen de sus intensidades y formas; y el histórico-genético que expresa las múltiples formas concretas en las que esa unidad y lucha de contrarios entre capital y trabajo se materializa en las formaciones económico-sociales particulares. El Capital y los textos mal llamados «económicos» se mueven a primera vista en el lado genético-estructural del método marxista, los textos mal llamados «políticos» lo hacen en el otro lado, el histórico-genético, y los mal llamados «filosóficos» simultanean los dos.
 
Varios investigadores marxistas han hablado del «solapamiento de conceptos» que existe en el método dialéctico de ambos amigos, que les permitía moverse con agilidad entre los más densos problemas, y profundizar hasta sus raíces contradictorias. Así se comprende que junto al nivel genético-estructural se permitan en El 18 Brumario de Luís Bonaparte de 1851-52, realiza impresionantes análisis detallados de las diversas clases y fracciones de clase, para luego no tener problema alguno en recurrir al término de «nación trabajadora», como síntesis de muy diversas masas explotadas, oprimidas y dominadas, y además lo enfrenta antagónicamente con el concepto de «nación burguesa». 
 
Y es que su método no es neutral ni positivista, sociológico, sino crítico y revolucionario a la vez que procesual y relacional, lo que les permite marcar siempre el movimiento de la contradicción interna en todo lo real. También en 1852 Engels recurrirá al término de «las grandes masas de la nación» refiriéndose a toda la población explotada por la clase dominante. Que este es el método de Marx y Engels lo comprobamos en El papel de la violencia en la historia de 1887-88, en donde por un lado Engels recurre al concepto de «pueblo trabajador» como aglutinante de los y las explotadas, mientras que, por otro lado, disecciona con el mismo rigor que Marx las clases sociales concretas existentes en ese momento de la historia: los grandes propietarios de tierras y burgueses, la pequeña burguesía, el campesinado y los obreros. 
 
La lista de ejemplos es inagotable porque surge del método empleado, tal como lo comprendió Lenin desde sus primeros textos al recurrir a la unidad entre lo general y lo particular, lo abstracto y lo concreto, de modo que integraba diversos niveles de conceptualización para mostrar los diversos niveles de un mismo problema, según las necesidades teóricas del momento. Es así como se explica que simultaneara el concepto esencial y básico de trabajo contra capital con otros como clase obrera, masas explotadas, masas campesinas, llegando al empleo del de «pueblo trabajador»como en 1900 cuando estudió la invasión zarista de China. Lenin comprendió que la teoría del concepto es clave para el marxismo, una vez depurada de las limitaciones de Hegel, y sus agudas anotaciones sobre la flexibilidad del pensamiento en los Cuadernos de filosofía de 1914-15 son una de las bases sobre las que se sustenta el proceso posterior de enriquecimiento teórico en lo que ahora nos concierne, la interacción entre clase trabajadora y pueblo. 
 
Con la dialéctica del pensamiento abierto, móvil y flexible, Lenin y los bolcheviques elaboraron entre otros muchos, tres documentos fundamentales: la Declaración de derechos del pueblo trabajador y explotado, de enero de 1918; La patria socialista está en peligro, de febrero de 1918, y Una gran iniciativa, de julio de1919. Hubo muchos más, pero los tres resumen perfectamente cómo el método marxista puede y debe concatenar en un mismo proceso de pensamiento unitario conceptos específicos que van desde pueblo trabajado y explotado, a la definición canónica de clase social de 1919, tan repetida y aceptada, pasando por el de patria socialista. Desde la lógica formal y la ideología burguesa, estos aparentes saltos conceptuales extremos entre clase obrera, pueblo trabajador y patria socialista, son inaceptables; desde la lógica dialéctica y la teoría marxista son coherentes y necesarios. 
 
Son tan necesarios y coherentes para la praxis revolucionaria, que es de lo que se trata en definitiva, que prácticamente todos los procesos de liberación nacional de clase y antipatriacal los emplean, utilizan el método dialéctico de concatenación conceptual según lo exige el movimiento de las contradicciones. Sería excesivo resumir ahora siquiera lo elemental de la larga experiencia histórica hasta el presente, por lo que voy a centrarme en un término brillante e imprescindible para comprender qué sucede hoy mismo en el mundo: en su obra de 1966 Neocolonialismo, última etapa del imperialismo, K. Nkrumah, revolucionario africano que dirigió luchas de liberación nacional antiimperialista empleó el concepto de «Pueblos militantes» para designar a los pueblos explotados que se enfrentaban al neocolonialismo. 
 
El término de «pueblo militante» viene a decir lo mismo que el empleado por Hugo Chávez, y lo mismo que el de «nación-pueblo» utilizado a comienzos de 2013 por G. López y Rivas para reflejar la cohesión interna que subyace bajo una multicolor diversidad se colectivos aparentemente inconexos. En enero de 2014 M. Aguilar Mora, tras repasar lo acaecido en 2013 en México, no dudaba en afirmar que ese fue «un mal año para el pueblo trabajador». A mediados de diciembre de 2014, F. Aguirre ha escrito una historia de las agresiones norteamericanas a Cuba desde la conquista de su independencia real y efectiva en 1959. El autor no duda en emplear el concepto de «pueblo obrero y campesino» para referirse a la nación cubana en los peores momentos del cerco imperialista yanqui, a partir de 1962. 
 
El empleo por Hugo Chávez del término de «Pueblo organizado, movilizado y consciente» se inscribe dentro de la corriente teórica que aplica el método dialéctico descrito. La definición del Comandante Chávez es especialmente valiosa en las condiciones venezolanas y de cualquier otro pueblo oprimido sometido a agresiones como las que sufre Venezuela. Más aún, un ejemplo de la validez teórico-política de este concepto lo tuvimos en la contraofensiva popular para derrotar el golpe fascista de 2002 y en la evolución posterior de los acontecimientos. Si sólo empleáramos el concepto estricto de clase obrera productora de valor como único sujeto consciente y activo de la lucha bolivariana, no entenderíamos nada de nada de lo que sucede aquí, en Nuestra América y en otros continentes machacados. 
 
La clase obrera es el cerebro y el centro de pueblo organizado, movilizado y consciente, pero no es el único sujeto social. Como lo previeron Marx y Engels en su última etapa, desde 1871 en adelante, la revolución ha estallado y se ha sostenido largo tiempo en los países en los que el proletariado en su sentido tradicional, la clase obrera «clásica», era cuantitativamente minoritaria pero cualitativamente dirigente, capaz de aglutinar alrededor suyo al pueblo trabajador, al pueblo militante, al pueblo trabajador y campesino, a la nación-pueblo, a la nación-pueblo, etc., o para acabar con Marx: la clase obrera vertebra a la nación-trabajadora. Sin duda, Chávez estaría de acuerdo. 
 
¿Cuál es el papel de la mujer en la actualidad, en el marco de la lucha de clases?
 
IGSV: La progresía intelectual feminista lleva realizando buenas aportaciones parciales desde hace varias décadas, cumpliendo el mismo papel que el realizado por una parte del marxismo académico, dicho a grandes rasgos. Pero, como este último, se detiene ante el muro práctico y teórico, material y moral, de la propiedad, en este caso de la propiedad patriarcal sobre la mujer. Sin embargo, cualquier reflexión sobre el papel de la mujer en la producción de pensamiento y en la lucha de clases que no parta de la existencia objetiva de la propiedad patriarcal, nunca supera el límite del reformismo.
 
La mejor definición que he leído sobre qué es la mujer en el capitalismo es la que ofrece el Manifiesto Comunista: para la burguesía la mujer es un «instrumento de producción», es decir, un medio de trabajo en manos del hombre con conciencia burguesa. En 1884 en su obra El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, Engels demostró que la mujer fue derrotada socialmente con la implantación de la propiedad privada patriarcal, siendo desde entones un muy especial instrumento de trabajo adaptado a los sucesivos modos de producción dominantes. Semejante derrota fue la primera explotación de un colectivo humano por otro, bien pronto le seguiría la invasión, derrota, esclavización o exterminio de un pueblo por otro, y sobre esta experiencia se asentaría después la explotación de clase dentro del mismo pueblo. Las formas de propiedad –patriarcal, tribal/étnica/nacional, y de clase– se fueron fundiendo en diversas aleaciones según los modos de producción dominantes y según las formaciones económico-concretas dentro de cada uno de ellos.
 
La propiedad capitalista se sustenta sobre el sistema patriarco-burgués y su poder adulto, de manera que son sus relaciones sociales de explotación las que subsumen y determinan a las formas de explotación específicas del patriarcado y del poder adulto. Naturalmente, esta complejidad genético-estructural de la propiedad capitalista adquiere múltiples formas concretas, histórico-genéticas, según las necesidades de la producción en situaciones particulares y fundamentalmente de la reproducción de la vida explotable, tema en el que no podemos extendernos ahora.
 
La verdad del feminismo socialista, del marxismo como su matriz, radica en que es el único sabe, quiere y puede luchar por la destrucción histórica de la propiedad capitalista, con su forma patriarcal y adulta incluida. El error insalvable del feminismo reformista radica en que ni quiere ni puede ni sabe enfrentarse a la propiedad capitalista en su complejidad, limitándose sólo a y con mejoras democrático-funcionales e integradas en el sistema. La mentira del feminismo explícitamente burgués radica en que quiere mantener la propiedad capitalista en sí compatible con la «liberación» de la mujer.
 
El feminismo socialista o mejor las revolucionarias marxistas, aportan a la lucha de clases la visión programática más radical y decisiva sobre la emancipación histórica humana. Y lo hace porque sólo ese feminismo dice y practica la verdad concreta: la mujer es un instrumento de producción en manos del hombre. Un instrumento único porque, además de plusvalor mediante la explotación asalariada, produce muchas cosas más mediante la explotación doméstica y otras explotaciones privadas y/o públicas. Hablamos de explotación porque hablamos de un instrumento de producción sometido a las relaciones sociales de explotación capitalista, sean asalariadas o no. Desde la creación de vida que puede llegar a ser fuerza de trabajo y su formación posterior, hasta la producción de placer machista y de «trabajado de cuidado afectivo», pasando por la producción de trabajo social no mercantilizado en la unidad familiar y en las redes sociales cotidianas, y así un largo etcétera.
 
Lo que determina a estas y todas las restantes explotaciones concretas de la mujer por el hombre es el hecho de que ella es un instrumento de trabajo en propiedad de él, que hace con ella lo que quiere y como quiere, buscando su máxima rentabilidad económica, sexual, afectiva, cultural… Y lo hace porque la propiedad privada burguesa tiene un componente patriarcal esencial, tomado y transformado de la propiedad patriarco-feudal para adecuarlo al capitalismo, de forma parecida a como la propiedad feudal absorbió y transformó para sus necesidades la propiedad patriarco-esclavista. El hilo inhumano que recorre esta cruel historia no es otro que el de la propiedad privada. La civilización del capital se yergue en parte sobre el patriarcado, pero es una parte esencial por los ingentes beneficios de toda índole que le produce, y la civilización del capital oculta esta sobreexplotación generalizada recurriendo al mito del «amor».
 
Por tanto, el feminismo marxista y las mujeres revolucionarias son una fuerza directriz insustituible en la lucha contra la propiedad en general y contra todas sus variadas expresiones particulares. Dado que la ideología del capital se sustenta en el derecho burgués a su propiedad privada, la crítica práctica y teórica del feminismo marxista da en el clavo de dicha ideología porque saca a la luz la históricamente primera forma de propiedad privada, y muestra cómo esa forma ha ido siendo adaptada a y subsumida por los sucesivos modos de producción, hasta llegar al capitalista.
 
La lección teórica es innegable: sólo mediante la socialización de la propiedad capitalista y por tanto de la propiedad patriarco-burguesa, se liberará la mujer y a la vez la humanidad entera porque sólo así se llega a la raíz histórica de todas las opresiones y explotaciones, la que surgió con la de la mujer por el hombre. Las consecuencias teóricas, filosóficas, intelectuales y ético-morales de esta visión de largo alcance no escapan a nadie, pero tampoco escapan sus muy presumibles consecuencias prácticas ya que más temprano que tarde la clase dominante reprime a quien lucha contra su propiedad privada.
 
Las advertencias, presiones, amenazas y represiones machistas hasta culminar en el terrorismo patriarcal, surgen casi de inmediato cuando la mujer quiere independizarse, ser propiedad de ella misma, dejar de ser propiedad ajena, del hombre. El feminismo reformista, y en especial su componente académico e institucional, ha reducido su «estrategia» al simple marco de los «derechos de género», marco necesario `por cuanto democrático-formal pero asumible en gran medida por las instituciones burguesas. El feminismo reformista no avanza hasta el punto crítico de no retorno: el ataque a la propiedad, lo que le garantiza mucha tranquilidad económico-laboral, política e intelectual.
No sucede así en el feminismo marxista, sobre todo cuando es practicado en su praxis más consecuente: las especiales torturas sobre las revolucionarias que luchan en la liberación nacional de clase y antipatriarcal de sus pueblos trabajadores oprimidos. Sin llegar a estos extremos tan frecuentes pero silenciados, cualquier mujer sindicalista de izquierdas está de acuerdo con lo dicho por Marx de que el empresario, aparte de la explotación asalariada, considera su fábrica como su «harén» particular, de igual manera en que frecuentemente la institución familiar actual encubre un «harén» privado. La lectura del impactante libro de Bebel La mujer y el socialismo de 1880, obra maestra en su época, sigue descubriendo las constantes del sistema patriarco-burgués, por cierto: este libro fue publicado en la clandestinidad debido a la represión antisocialista en Alemania.
 
Las feministas obreras, populares, campesinas, sindicalistas, culturalistas, políticas y militantes revolucionarias, etcétera, saben por experiencia lo que es realmente el poder patriarco-burgués en su cotidianeidad y si bien apoyan las reivindicaciones democráticas tal cual las expresa el feminismo reformista por cuanto necesarias, advierten que el problema es mucho más profundo y grave porque forma parte de las raíces de la civilización del capital, de la síntesis social del modo de producción capitalista. La conclusión definitiva que podemos extraer de la mujer en la lucha de clases es que ella expresa mejor que cualquier otro colectivo el antagonismo irreconciliable entre liberación humana plena, comunista, y propiedad capitalista. 
 
A modo de conclusión y consideración final, si tuvieses la oportunidad de hablar con cada persona del mundo ¿qué mensaje le darías?
 
IGSV: Siguiendo el objetivo del cuestionario, el consejo que les daría es que debatan la larga y esclarecedora experiencia acumulada desde hace décadas sobre el papel de la intelectualidad progresista en las revoluciones. Este aprendizaje debe realizarse en función de las actuales necesidades de los pueblos bajo el imperialismo contemporáneo, por ejemplo: además del problema de la propiedad intelectual burguesa y de su industria cultural, también la naturaleza capitalista de la tecnociencia y el choque frontal entre las constricciones burguesas al potencial crítico del método científico, y la necesidad perentoria que tiene la humanidad explotada de multiplicar exponencialmente los avances científicos liberadores, o para decirlo en términos marxistas, expandir la ciencia como fuerza revolucionaria.
 
Sin embargo, históricamente los «ideólogos» como grupo social específico, casta o élite preclasista que surgió con la privatización patriarcal de la cultura oral y de la primera escritura, en simbiosis con las castas de comerciantes y guerreros bajo la centralidad de los Estados tributarios, se han caracterizado más por la defensa de sus intereses corporativos y sectarios que por el impulso progresista y revolucionario. Es lógico que así sea porque el saber generado por ese entramado de poder es un saber jerarquizado, privado, excluyente y defensor tanto de sus intereses corporativos como de los de las clases dominantes. Las burocracias religiosas son un ejemplo de la adaptabilidad y eficacia de los «ideólogos» para reproducirse absorbiendo las mejores mentes de su época, como denunció Marx refiriéndose a la Iglesia medieval, cooptándolas, sobornándolas y pudriéndolas. Salvando todas las distancias, la industria de la educación burguesa y la integración del saber y de la tecnociencia en el capital constante, hacen otro tanto.
 
La intelectualidad progresista se enfrenta en esta cuestión decisiva a una tarea que le desborda ampliamente. Y es aquí en donde deben intervenir las organizaciones revolucionarias facilitando puntos de encuentro y colaboración, de fusión en la práctica cotidiana, entre el pueblo explotado y la intelectualidad progresista, impulsando el avance de esta hacia su conversión en militancia revolucionaria que ejerce el grueso de su praxis en el campo de la lucha teórica, científica, cultural, filosófica, ética, estética…. En cada uno de ellos y en su conjunto, las organizaciones de vanguardia han de resaltar el problema de la propiedad privada como el nudo gordiano que, unido al del Estado burgués, ata y centraliza la totalidad de formas en las que actúa la explotación capitalista.
 
Especial trascendencia adquiere la recuperación de los «bienes comunes», colectivos y comunales, relacionados con las condiciones de pensar y hacer, de vivir en suma, de los pueblos; y muy especialmente con el complejo lingüístico-cultural, con la lengua como forma de expresión del ser-comunal que habla por sí mismo, de la cultura popular como la producción y distribución colectiva de los valores de uso. La desmercantilización del saber, su desalienación con respecto al dinero y al valor de cambio y su victoria sobre el fetichismo de la mercancía, supone, desde esta visión comunista, además de la reinstauración de la unidad mano/mente también y por ello mismo la extinción histórica del intelectualismo y por tanto de los intelectuales por muy progresistas que digan ser.
 
Por tanto, la pregunta es: ¿cuántos intelectuales progresistas intuyen que la libertad plena, el comunismo, conlleva su extinción como élite, y cuántos están dispuestos a impulsar su autoextinción ya desde ahora mismo? Más aún ¿qué deben hacer los y las revolucionarias que militan en la lucha teórica, cultural, filosófica, etc., para acelerar e intensificar esta desalienación y liberación de las y los intelectuales progresistas?

“Hay que acabar con el mito del título universitario como fuente del saber y del poder”

Mbuyi Kbunda / Fotogafía de LaSexta

Conversa con el intelectual congoleño Mbuyi Kbunda
Durante el desarrollo del 10 aniversario de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad, se realizaron numerosas actividades que contaron con la presencia de más de un centenar de escritores, escritoras, pensadores y pensadoras de todo el mundo, en donde tuvimos la oportunidad de conversar con varios de estos hombres y mujeres que dedican su vida al pensamiento y la acción para transforma la sociedad, planteándoles la posibilidad de realizar una entrevista que consta de once preguntas -las mismas para todos-, enmarcadas en el trabajo intelectual para este nuevo tiempo, esperando, por supuesto, sus propias, posturas, perspectivas y reflexiones.
Entre nuestros entrevistados contamos con Mbuyi Kabunda, nacido en la República Democrática del Congo, especialista en relaciones internacionales por la Universidad Complutense de Madrid, quien se ha desempeñado como profesor en distintas universidades de Europa, director de diversas publicaciones sobre África y América Latina, además de un compromiso permanente con debates sobre etnicidad, conflictos, cooperación Sur-Sur y sobre todo exponer al mundo la realidad que ha sometido el sistema capitalista a los pueblos del África, entre sus publicaciones: África y la cooperación con el Sur desde el Sur, La Catarata, Marid, 2011; África Subsahariana. Perspectivas sobre el subcontinente en un Mundo Global, UPV, 2009; Mitos y realidades de África Subsahariana, La Catarata, Madrid 2009; Etnias, Estado y poder en África, Gobierno Vasco, 2005.
Una de las intervenciones de nuestro invitado africano se realizó en el teatro Teresa Carreño, a propósito de una serie de ponencias denominada Crisis del capitalismo y los desafíos de la clase obrera, espacio en el que el profesor Kabunda aprovechó para informarnos sobre los procesos de independencia que desde hace medio siglo transitan varios países africanos, además de la necesidad de la ruptura con la lógica de occidente que ha hecho estragos con gran parte de las naciones del África, en donde relucieron cifras críticas, como el hecho de que el PIB subsahariano sea el mismo que Bélgica, que apenas cuenta con diez millones de habitantes, o una de sus insistentes afirmaciones: “el capitalismo occidental ha sido más despiadado con África”, a continuación las reflexiones de nuestro invitado.
¿Cuáleselpapeldelintelectualenestemomentohistóricoquevivelahumanidad?¿Cuáleselintelectualnecesario,esdecir,quéesunintelectualyparaquésirveenelsigloXXI?
Serintelectualen estemomento quevive lahumanidades formarparte dela masacrítica (ogenerarla)o serel oído,la vozy losojos delpueblo ode losoprimidos yexcluidosdel modelovigente.Debe sercapaz deelaborar yproponeralternativaspolíticasyeconómicaslocalesyglobalesa lamundializaciónneoliberal,alternativasbasadas enla justiciasocial ylademocratizaciónde lasinstitucionesinternacionales.El papeldelintelectualdebeconsistirendenunciarconstantementeeldesarrollodesigual olasdesigualdadessociales(laconcentraciónde lariqueza enpocas manosy laprofundizaciónde lainequidad)e insistiren eldesarrollohumano. Nopuedepermanecerindiferentemientrasque lamayoría delahumanidadsiguevíctima deladesigualdad,lainjusticiay ladiscriminación,resultadasde laofensivaneoliberal.Por lotanto, debe seruna vozimprescindiblepor lostiempos quecorren participandoen laformacióneinformaciónde lospueblos yofreciendoargumentossólidos yfrescoscontra lasinjusticiasy lasdesigualdadesque debecombatir demanerafrontal.
EnelcontextodelaRevoluciónBolivariana¿QuéaporteshadadoVenezuelapararepensarelnuevoordensocial?
Venezuelaha dadounimportantepaso enel momentopost GuerraFría, enel que se habíacantadoelfin delaHistoriao elfracaso delsocialismo(fukuyamismo),no enel sentidode Hegel,paraapostarclaramentepara elsocialismodel sigloXXI.Laizquierda,derrotada,se harefugiadoen muchospaíses enlasocial-democraciademercado.Hoy surgennuevosimpulsoscon lospartidosSyrizaen Greciao Podemosen España,convertidosen lavanguardiade laizquierdaradicaleuropea ypropulsoresde unnuevocompromisosocialcercano alas tesisdelsocialismodel sigloXXI.Además,junto aotrosgobiernoslatinoamericanosprogresistas,Venezuelaimpidió enla cumbredel Mardel Plata(2005) elproyectodel Áreade LibreComercio delasAméricas(ALCA),instrumentodelimperialismoestadounidense,junto alasestrategiasde dara lospaíses delSur laposibilidadde definiry adoptarsus propiasvías dedesarrolloy elfomento delasiniciativasSur-Sur,ilustradaspor TeleSur, elBanco delSur, etc;es decir,estrategiasdestinadasa reducirladependencia de lasestructuraspolíticasyeconómicasdominadaspor elNorte, ya darprioridad alosmercadoslocales yregionales,y alosinteresesdel pueblo,además dela apuestapor unmundomultipolaren contradelunilateralismo.Es unapena enel Norte,que elfin dela GuerraFría hayaconducidoal finde losdebates defondo entrederecha eizquierda,entreliberales ysocialistas,entreEstado ymercado.
LuisBrittoGarcía,intelectualvenezolano,citadoporJulioCortázar,apropósitodelquehacerdelintelectualenAméricaLatina,llevaría alareflexión:servirsedelosmediosdecomunicacióndemasasaúnenlospaísesenloscuálesnohayperspectivasrevolucionariasinmediatas.Posicionesmuyrespetableshanafirmadoelderechodelcreadoradesligarsuobradetodamilitanciaenfavordelcontenidoestético.Pensamos,porelcontrario,quelaurgenciadelahoraimponealintelectualunatriplemilitancia:ladelaparticipaciónenlasorganizacionespolíticasprogresistas;ladelainclusióndelcompromisoenelcontextodesuobra,ylaterceramilitanciaebatallarporlainsercióndesuobra,enelámbitorealdelosmediosmasivosdecomunicación,anticipándoseasíalarevoluciónpolítica,queconcluiráporponerlosíntegramentealserviciodelpueblo.PorquemientraslapolíticanoasegurelaliberaciónculturaldeNuestraAmérica,laculturadeberáabrirelcaminoparalaliberaciónpolítica¿Quépiensasdeesteplanteamientotrayéndoloalaactualidad?
Comoquedasubrayadoen laprimerapregunta, ytal ycomoaparececlaramenteen estaafirmaciónde LuisBritto, losintelectualesdebenapoderarsede losmediosmasivos decomunicaciónpara dara conocerla voluntaddel puebloy delosexcluidos,y salirde losguetos paraasumir susresponsabilidadesocompromisosde edificarun mundomejor.Diría más:en unmundocaracterizadopor laasimetríay losdesequilibriosmediáticos,losintelectualesdebenocupartodos losespaciosposibles deprotestasque debenexpresar ensus obrasdesde lostradicionalesmedios decomunicacióno lasluchassobre elterreno(dibujosanimados,teatrospúblicos ocallejeros,foros,cine,debatespúblicos,reivindicacionesecologistasysindicalistas)hasta lasnuevastecnologíasdeinformaciónycomunicaciónTIC-(internet,páginaselectrónicaso web,etc.),transformandosuspalabras enacciones yactuaciones.Partiendode laevidenciasegún lacual nopuede haberlaconscienciapolíticasin lapreviaconscienciahistórica,losintelectualesprogresistashan derecordarconstantementeal pueblolasconquistashistóricasque hanprecedido yservido alos grandes cambiosactuales, yabogar porlas causasolvidadas.Deben estaren elcentro dela higienepública ymental.
¿Cuáleselpapeldelosmovimientossocialesenlacoyunturaactual?
Losmovimientossocialesante lainéditaofensivaneoliberalactualdebenconvertirseen abogadosde lospueblos delSur yen gruposde presiónen elNorte paraconseguirlademocratizaciónpolítica yeconómicadel sistemainternacional,basado enlasinjusticiasinternacionalesinstitucionalizadas.Losmovimientossocialesdebenparticipara laproduccióndediscursos ycampañas afavor deotramundializacióny dedobleliberación:liberaciónde lospoderesneocolonialesyneoliberalesnacionales,yliberaciónde suspaíses delasrelacionesinternacionalesbasadas enlasdesigualdades.Es decir, larenovaciónde losmodos deorganizaciónde accióny actuacióncolectiva.Han deir acontracorrientede lasrecetasasesinas delasinstitucionesgemelas deBrettonWoods,ahoratrillizas(BM, FMIy OMC),por serresponsablesde laviolenciaestructuraly simbólicaen lospaíses delSur. Sedebe darprioridad aladimensiónhumana,social yecológicaen eldesarrollo(desarrollohumano ysocialmentecentrado yrespetuosode losrecursosnaturales),y noa losequilibriosfinancierosymonetarios(economicismo),haciendoprevalecerlasconsideracioneséticas. Olo quees lomismo ponereldesarrolloeconómicoal serviciodeldesarrollosocial(sociocentrismo),y noal revés.
¿Quéllamadoleharíasalaintelectualidadquenoestádeacuerdoconelencuentrodelospensadoresanticapitalistas?
Estátotalmenteequivocada,pues nopuedepermanecerindiferente(lo queequivaldríaa lacomplicidad)ante unmodelo quecrea lapobreza yresponsabilizaa lospobres desu pobrezao queluchacontra lospobres enlugar delucharcontra lapobreza,puesconfundelossíntomas olos efectosy lascausas delsubdesarrollo.Ya vasiendo horade adoptaruna actitudanti-colonialista,anti-imperialista,anti-capitalista,anti-neocolonialista,anti-neoliberalysocialista,a favorde lasluchas delos pueblosa escalamundial ode lasfuerzasprogresistasmundialescontra elfukuyamismoy elfondomonetarismo.No esnormal, porejemplo,que siendoÁfrica elcontinentemás pobresea ala vezun netoexportadordecapitales,consecuenciade laspolíticasdesastrosasde ajusteestructuralo delas medidasinhumanasde lasdécadas delos 80y 90y lasposterioresreformasneoliberales(injusticiasinternacionalesinstitucionalizadas),que antesqueinstrumentosdedesarrollosondestinadosal rembolsoo pagode losinteresesde ladeudaexterna delos paísesafricanos.Laintelectualidaddebededicarse ala luchaporunmundo másjusto ymássolidario,ideales porlos quelucharon (osiguenluchando)enLatinoaméricaFidelCastro,HugoChávez,Evo Moralesy NicolásMaduro,y enÁfricaPatricioLumumba,KwameNkrumah,AmicalCabral,ThomasSankara,y queconocierontodos undestinotrágico amanos delimperialismo,muyagresivo enelcontinenteafricano.
¿Se puede ser un intelectual más allá de las academias, de los títulos universitarios?
Unintelectualno esel quedetienetítulosuniversitarios,sino unavisióncríticapermanenteante todaslas formasdeinjusticiasyexclusiones,y de propuestasalternativas,sin perderde vistaquetrabajarsobre losaspectosdeldesarrolloesinseparabledecompromisospolíticos.Unverdaderointelectualno debealiarse conlasdictadurasneoliberalesestablecidasoautoritarismoselectorales,sino hade lucharcontra lasinjusticiaslocales,nacionaleseinternacionalesinstitucionalizadas.Elverdaderointelectuales elque tieneraícespopularesal serviciode losgrupossocialesmásvulnerables,luchandocontra lospodereslocalesaliados conel sistemay lasmultinacionalesa suservicio.Es decir,una actitudrebeldepermanente,y dedenuncia,contra lasfuerzas deopresióninternas yexternas,ultraderechistas,y afavor delasolidaridadinternacionalista.Hay queacabar conel mitodel títulouniversitariocomo fuentedel sabery delpoder.
¿Cuál es el papel de la juventud en la producción de conocimiento?
Losjóvenesdebenapoderarsede losconocimientosyaproducidosy producirotrosnuevos.Aprovecharde sucreatividadyfecundidadparaproducirnuevosconocimientos.Han dealejarse delas lógicascortoplacistasdelcapitalismoy apoyaren todomomento lasupremacíade lohumano(homocentrismo)sobre lomaterial enlaproduccióndeconocimientos,o laadopciónde unaactitud acontracorrientedel vigentemodeloneoliberalpocopropenso alaverdaderamundialización,la delosderechoshumanos (ybasado enlasrelacionesde fuerzay laley delbeneficio),insistiendoen laigualdaden ladiversidad.Es decir,la apuestapor una globalizaciónsolidariacontra elcapitalismoque hadado lugaralneoliberalismodeshumanizante,responsabledeldesempleoestructuralque afectanegativamentea losjóvenestanto enel Surcomo enel Norte.La juventuddebeapostar porunaeconomíaplural(social ysolidaria)y noexclusivamentecapitalista,destinada alareconstrucciónde Estadossociales.
¿Qué retos y desafíos tiene la intelectualidad ante la debacle capitalista y la reacción imperial ante el viraje del timón mundial hacia la visión multipolar?
Laintelectualidaddebeproponeralternativasal modelocapitalistayaprovecharsudebilidad ydebaclesactualesparaayudarle adesaparecercompletamente,pues porrazonesarribamencionadaseste modelono tienefuturo. Laintelectualidaddebeapostar porlamultipolaridad,o lademocratizaciónde lasrelacioneseconómicasy políticasinternacionalesen elsentido dela justiciay dela equidad,y jamásporcualquierforma deunipolarismoobipolaridado deun mundojerarquizado.Éste seveclaramentea travésde lospasaportesy visados:de primeracategoría(EstadosUnidos yUE queimponen susprácticassociales,ayer através delacolonizacióny hoyla economíade mercado,y cuyosciudadanospuedenviajarlibrementeen todoel mundo),de segundacategoría(paísesemergentesque seconviertencada vezmás enel nuevocentro delmundo enestosalbores delsiglo XXI,con ciertaslimitacionesen losviajes desusciudadanos,según loscasos) yde terceracategoría(la mayoríade lospaísesafricanos,latinoamericanosyasiáticos,o loscondenadosde latierraparaparafraseara FrantzFanon, ycuyosciudadanosno puedenviajarlibrementepor laspegas detodaíndole, yconstantementesospechadosdeterrorismoo deemigraciónilegal).Es decir,un mundosospechadode todoslospeligros:demográficos,migratorios,terroristas,medioambientalesy delasenfermedades.
Históricamente,el marxismo ha definidoque existe un sujetohistórico de transformaciónsocial que es elobrero, se puede ver,que desde la ortodoxiase asume que siempreserá así ¿crees queese sujeto se amplía,recordando el planteamientodel Comandante Chávez: queel sujeto histórico detransformación es elPueblo organizado, movilizadoy consciente?
Efectivamente,del sujetohistóricodetransformaciónsocialmarxistaque esel obrero,se debede darpaso aun nuevosujeto delsocialismodel sigloXXI, quees elpueblo,pues comose sueledecir:elpueblounido nuncaserávencido.Insistiendoy contandocon lospueblos seconvierteel Surno enlaperiferia,sino enel centrodel mundo:laacumulaciónde loscapitalespor lospueblos delSur, quedebendefinirellosmismos losobjetivosdelcrecimientoy laconcreciónde lapolíticasocioeconómicaparaconseguirlo.Larealizacióndelproyecto desociedadbasado enla plenajusticiasocial, lareforma delEstado yla luchacontra laburocracia.Es decir,sindiscriminaciónniexplotación.Eldesarrolloy lademocracia,que senutrenmutuamente,no sonproductosdeimportaciónoexportación,sinoresultadosde losesfuerzosglobales dela sociedady desus propioscambios, yque debenresponder alasespecificidadespropias acadasociedad(diversidadde culturasy demodelos desociedad).Es precisoliberarestosconceptosdeletnocentrismooeurocentrismo.
¿Cuál es el papel de la mujer en la actualidad, en el marco de la lucha de clases?
Lasmujeres sonlasprincipalesprotagonistasde lalucha declase quedebenliderar,pues hande lucharcontra elpatriarcalismoque vade lamano conelcapitalismoy queson lasdos carasde unamismamoneda, lamachocraciay elracismo. Esprecisoproceder aladespatriarcalizacióndel Estadoy delasociedad.Debeliderar elfeminismode luchacontra elneoliberalismo,responsabledeimportantesretrocesosen losaspectos dedesarrollohumano enlasconquistasen lospaíses delSur. Nose tratade caeren elhembrismo,que distraedelverdaderoenemigo quees elsistema, yno losvarones,siguiendoen ellolasfeministasafricanasque luchana lavez contraladiscriminaciónde raza,de clasey géneroo laluchatotal. Lasmujeres, ylas fuerzasprogresistas,debenapostar porla igualdadde género.En pocaspalabras,se debeacordar unaatenciónparticulara lasmujeres enlaspolíticasdedesarrolloporocuparse delasactividadesdeproducciónyreproducciónde lavida. Seles debeproporcionaruna granlibertad eindependenciafavoreciendosuparticipaciónen lavidapública.Es laúnicamanera defavorecerlademocratizacióndeldesarrolloy dela propiavidapolítica,puesrepresentanmás dela mitadde lapoblaciónmundial.Son lospaíses losque hanfavorecidolaemancipaciónde lamujer, sueducaciónoescolarizaciónlos quehanconseguidoimportantesresultadosen latransicióndemográficay enlosaspectos dedesarrollohumano.
Amodo de conclusión yconsideración final, situvieses la oportunidad dehablar con cada personadel mundo ¿Qué mensajele darías?
Eshora dedar laúltimaestocada oel golpede graciaalimperialismo,aprovechandosu agonía,para crearun nuevomundobasado enlaglobalizaciónde losderechoshumanos yde lajusticia,ensustituciónde laactualexcluyentedeshumanizante,excluyentey desigualcon muchosperdedoresy muypocoganadores.Hay quesoñar:otraglobalización,otracooperación”…,destinada aconcebirotro modelodedemocracia(no sóloparticipativa,sinotambiénreivindicativa,basada enunaciudadaníaactiva) yotro modelodedesarrollo,humanamentecentrado ycon rostrosocial.Sencillamenteadoptar elmodelobolivarianode EvoMorales delsocialismocomunitarioy delvivirbien yvivirmejor,que sedebeinstauraren África.No existeun modelouniversaldedesarrollocon lasubsiguienteuniversalizaciónyuniformizacióndecomportamientos(laglobalizaciónbasada enelliberalismoeconómicoy enel modeloliberaldemocrático,defendidospor elConsenso deWashingtono lapolíticamacroeconómicaneoliberal),sino enla síntesisde valorespropios ylosadquiridos.En pocaspalabras,se tratade apostarclaramentepor eldecrecimientoy lasatisfacciónde lasnecesidadesbásicas oesencialesa partirde lamovilizaciónde lospropiosrecursosdel país.

2014: del deterioro progresivo del ELA a la confianza en el porvenir

Escrito por Julio A. Muriente Pérez / Copresidente del MINH
               
El año 2014 se ha caracterizado en Puerto Rico por la manera como se ha acentuado el deterioro del modelo económico, político y social establecido hace más de seis décadas, en el marco de la Operación Manos a la Obra y el Estado Libre Asociado.
Hay unos indicadores que muestran de manera elocuente este proceso de descomposición social, que se ha manifestado con fuerza singular durante los pasados treinta años. Uno de ellos tiene que ver con la inseguridad social y la violencia. Otro se relaciona con la inestabilidad económica, el desempleo y el encarecimiento de la vida. Otro más se relaciona con asuntos tan importantes como lo son la educación formal y la salud.
Una consecuencia dramática de esta compleja y deteriorada situación del País, es la emigración masiva. Alrededor de un millón de compatriotas ha abandonado Puerto Rico durante las pasadas dos décadas; desalentados, cansados e inseguros, buscando ansiosos alguna seguridad personal y familiar. Otra consecuencia igualmente seria del desgaste indetenible del ELA es el sentido peligrosamente generalizado en nuestra población, de que no hay nada que hacer ni buscar; que todo se desploma inevitablemente y que no hay salida o luz al otro lado del túnel.
Un sector golpeado contundentemente por este cuadro desalentador es la juventud. Le ha tocado a nuestros jóvenes heredar un país en crisis creciente, con un porvenir incierto, sin importar si se tienen destrezas de trabajo o incluso si se va a la universidad.  Esto no fue lo que prometieron los promovedores de la modernidad en el capitalismo colonial, que participaron en la conversión de Puerto Rico en un enclave industrial estadounidense. Tampoco fue lo que padres y madres de miles de niños y jóvenes querían dejar en herencia a sus hijos e hijas.
Una crisis estructural
La responsabilidad histórica de toda esta situación va más allá de los partidos políticos y las diferentes administraciones que han controlado el gobierno colonial. No se trata de Alejandro o Fortuño, de Sila o Rosselló, de Ferré o Muñoz. Claro que cada una de esas administraciones tiene una dosis de responsabilidad en lo que ha sido el Puerto Rico de las pasadas décadas que hoy se nos presenta maltrecho y sin oxígeno. Pero el origen del problema va más allá.
Si hoy se dispara el desempleo, si la gente se va del País, si la insolvencia se apodera del discurso gubernamental, si el parasitismo cuponero1 es opción única para muchas familias, si la violencia y la droga campean por sus respetos, si las escuelas están manga por hombro, si el desasosiego es la orden del día; todo ello es en mayor o menor medida consecuencia de un sistema político, económico y social montado sobre la ausencia absoluta de poderes, sobre el enriquecimiento de unos pocos—sobre todo extranjeros—a costa del endeudamiento y el empobrecimiento de la mayoría, sobre la dependencia en el capital externo y la ausencia de desarrollo propio, sobre el consumismo desenfrenado y enfermizo, sobre la mediocridad y la incompetencia en la gestión administrativa y gubernamental.
No es el gobierno de Alejandro García Padilla y el PPD el que está en crisis en 2014, con todo y lo incompetente que pueda ser. Es el Estado Libre Asociado, que ya no aguanta más. Es la colonia, que hace agua. Es el modelo de industrialización por invitación, que ya no logra atraer inversionistas extranjeros. Es el abandono de la tierra, en un país en el que menos del 2 por ciento de la actividad económica proviene de la agricultura, mientras más del 85 por ciento de todo cuanto consumimos viene de afuera. Es el deterioro del tejido social, plagado de violencia, droga e infelicidad.
Creer en el porvenir
Pero no se trata de meramente proyectar una visión catastrófica de la situación del País. No es cuestión de flagelarnos o sentir que todo está perdido. No. Este es el momento preciso de evaluar cómo y de qué manera hemos llegado hasta aquí y de considerar seriamente cómo habremos de seguir adelante como sociedad.
El discurso de colonialistas y anexionistas es el discurso de la impotencia, de la imposibilidad, de la dependencia y la subordinación. No acaban de reconocer que la fiebre no está en la sábana. Unos y otros están en negación sobre la real naturaleza de la crisis económica, política y social que enfrenta Puerto Rico en 2014.
Nuestro discurso, en cambio, tiene que ser distinto, profundamente distinto. Nosotros y nosotras creemos en el porvenir en libertad. Creemos que tenemos la capacidad de generar riqueza para toda la población. Nos sentimos más que preparados para mandarnos a nosotros mismos, tras más de cinco siglos de que nos manden otros. Estamos dispuestos a trabajar la tierra, a producir alimentos, a organizar una economía autogestionaria y próspera, a comerciar libremente con el mundo, a imponer la eficiencia y la solidaridad social.
Nosotros y nosotras creemos, a diferencia de los colonialistas y anexionistas, que otro Puerto Rico es posible, en libertad y felicidad. En todo caso son ellos, los colonialistas y anexionistas, quienes han fracasado, quienes nos han traído a este callejón sin salida y ahora no saben qué hacer.
2014 puede ser un año que marque diferencias, una suerte de parteaguas entre el ayer, el hoy y el mañana. Pocas veces ha estado tan clara en nuestra historia la incapacidad de colonialistas y anexionistas, de construir un País para beneficio de todos. Pocas veces como ésta la historia nos ha provisto a quienes creemos en la plena libertad nacional, de la posibilidad de avanzar decididamente en la ruta de un Puerto Rico mejor.

 

1.       Se refiere al Programa de Asistencia Nutricional (PAN), que promueve la dependencia económica de los puertorriqueños a EEUU.

El histórico acuerdo alcanzado en el proceso de normalización de relaciones diplomáticas y políticas entre Cuba y EEUU

Mensaje de Alejandro Torres Rivera, Comisión Ejecutiva del MINH, Pto. Rico.

De acuerdo con una de las leyes de la dialéctica materialista, los grandes cambios cualitativos siempre han estado precedidos de numerosos cambios cuantitativos. Estos cambios cuantitativos en muchas ocasiones se desarrollan de manera casi imperceptibles. De ahí que cuando se produce un cambio cualitativo, en la mayoría de los casos éste nos sorprenda preguntándonos cómo ha sido posible llegar al mismo sin percatarnos de su eventualidad. Los cambios cualitativos constituyen importantes hitos en el desarrollo de las relaciones sociales, políticas y económicas. Impactan la historia con tanta fuerza que sus efectos suelen medirse a través de generaciones hasta que otros cambios de igual contenido y naturaleza ocupen el nuevo escenario histórico.

En el contexto hemisférico, uno de esos grandes cambios cualitativos durante el pasado siglo fue el triunfo de la Revolución Cubana el 1ro de enero de 1959. Para los pueblos de América Latina, la Revolución Cubana constituyó un importante paradigma antiimperialista y un ejemplo a seguir en la defensa de la soberanía nacional y la justicia social. Tal triunfo, sin embargo, generó su contrario desatando la reacción imperial, promoviendo dictaduras que sembraron de muertes y desolación los pueblos que se rebelaban contra sus designios, y claro está, recurriendo a todo tipo de mecanismos dirigido a revertir las conquistas alcanzadas por los pueblos en lucha.

A raíz del triunfo de la Revolución Cubana, diversas medidas de naturaleza económica y política adoptadas por el nuevo Gobierno Revolucionario llevaron al deterioro de las relaciones entre Estados Unidos de América y la República de Cuba. La razón de ser de tales medidas fue el compromiso contraído desde sus inicios por la Revolución Cubana con los obreros, campesinos y sectores de la pequeña burguesía patriótica y antiimperialista, dirigidos a atender las grandes necesidades de su población así como la defensa de su soberanía nacional. La respuesta de Estados Unidos a las medidas adoptadas por la naciente Revolución culminó en la ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos gobiernos a partir de enero de 1961. A la ruptura de relaciones siguieron otras medidas de naturaleza económica y militar con las cuales Estados Unidos pretendía someter la voluntad de lucha del pueblo cubano

Entre las medidas económicas, efectivo a las 12:01 de la mañana del día 7 de febrero de 1962, el gobierno de Estados Unidos de América tomó la decisión de imponer sobre la República de Cuba un embargo de sus bienes financieros dentro del territorio estadounidense y de bloqueo económico contra el país. Al día de hoy la mayoría de tales medidas permanecen en vigor a pesar de las múltiples resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas condenando el Bloqueo y pidiendo el cese de las sanciones adoptadas por Estados Unidos contra la República de Cuba. De hecho, el pasado mes de octubre, la Asamblea General de las Naciones Unidas votó, una vez más, una resolución con el apoyo de 188 países, dos en contra y tres abstenciones, una resolución condenando el boqueo impuesto por Estados Unidos contra Cuba.

La Carta de las Naciones Unidas en su Artículo 1, Inciso 2 establece que las relaciones entre las naciones deben estar basadas en el respeto al principio de igualdad de derechos y libre determinación de los pueblos. Por su parte el Artículo 2, Inciso 4 dispone que los miembros de las Naciones Unidas deben abstenerse en sus relaciones internacionales de la utilización de la amenaza o uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier estado o de otras medidas inconsistentes con los propósitos de las Naciones Unidas.

El Artículo 6 de la Carta de la Organización de Estados Americanos, contempla que ¨ningún Estado puede usar o estimular el uso de medidas económicas, políticas o de cualquier tipo, para coartar a otro Estado a fin de obtener de este la subordinación al ejercicio de sus derechos soberanos.¨

Las medidas de bloqueo establecidas por el gobierno de Estados Unidos a lo largo de más de medio siglo, además de violar la legalidad internacional, han conllevado para la República de Cuba efectos económicos que se calculan ascienden a más de 116,800 millones de dólares, mientras que las multas impuestas por Estados Unidos a entidades que mantienen relaciones con Cuba sobrepasan la suma de 11,500 millones de dólares.

La discreción con la cual contó en un momento el Presidente de Estados Unidos para levantar totalmente las sanciones económicas contra la República de Cuba quedó limitada mediante la Ley para la Democracia en Cuba (Ley Torricelli) de 1992 y la Ley de Libertad y Solidaridad Democrática (Ley Helms Burton) de 1996. Hoy corresponde tal facultad al Congreso y al Senado mediante legislación que ha de firmar el presidente de Estados Unidos. Sin embargo, aun así, el Presidente cuenta con el poder de hacer más flexibles con relación a Cuba algunas de las medidas que al presente existen.

Resulta del todo contradictorio que estados políticos con sistemas económicos diferentes al sistema económico de Estados Unidos, particularmente países con los cuales este último sostuvo profundas discrepancias de naturaleza política, económica, ideológica y militar como son los casos de la República Popular China y la República Socialista de Vietnam, a pesar de ese pasado conflictivo, hoy Estados Unidos sostenga relaciones políticas, comerciales y diplomáticas plenas, con beneficio común con cada uno de dichos Estados, habiendo normalizado sus relaciones.

El diferendo político entre Estados Unidos y la República de Cuba al presente constituye un resabio de la Guerra Fría ya concluida desde finales del pasado siglo entre las principales potencias a escala global. El discurso oficial de Estados Unidos hacia Cuba desde la década de 1960 sigue sosteniéndose en la histeria anticomunista típica de la era del macartismo en dicho país. A lo anterior se suma, al menos hasta hoy, la insistencia de Estados Unidos de que Cuba es un Estado que practica el terrorismo a pesar de que no cuenta con pruebas que sostenga la acusación. Por el contrario, si algo ha distinguido a Cuba son sus esfuerzos dirigidos en las pasadas décadas a servir de interlocutor y mediador en la solución de importantes conflictos armados en la región, provocados y sostenidos por dictaduras y gobiernos afines a los intereses de Estados Unidos.

La normalización de las relaciones políticas, económicas, diplomáticas y comerciales entre Estados Unidos y Cuba anunciada el pasado miércoles por los presidentes de ambos países, es un paso positivo en el desarrollo de ambos estados y de beneficio para ambos pueblos. Es además, un paso importante en la distensión de los conflictos y en las aspiraciones de paz para la región. Se trata de otro cambio cualitativo en la historia, constituyendo posiblemente el evento de mayor significado en las relaciones entre ambos pueblos en los pasados cincuenta años. Como consecuencia de las negociaciones llevadas a cabo por ambos gobiernos, con la intervención como mediador de Su Santidad el Papa Francisco, y con el apoyo en dicha gestión del gobierno canadiense al facilitar su territorio para el desarrollo de las negociaciones, se alcanzó también un acuerdo que incluyó la excarcelación por parte de la República de Cuba del prisionero estadunidense Allan Gross, así como por la parte estadounidense, de los prisioneros políticos cubanos en cárceles de Estados Unidos: Antonio Guerrero Rodríguez, Ramón Labañino Salazar y Gerardo Hernández Nordelo.

Es nuestra esperanza que este paso inicial pero significativo en las relaciones entre ambos Estados marque la etapa final en el proceso de normalización absoluta de las relaciones entre ambos países y contribuya al fortalecimiento de los lazos de amistad y solidaridad entre ambos pueblos. Confiamos en que el paso dado mediante los acuerdos informados el pasado 17 de diciembre sirvan de base y experiencia a ambos países para crear el clima necesario que les lleve a un total y absoluto restablecimiento de relaciones políticas que conduzca a la eliminación de todas las sanciones establecidas por Estados Unidos al gobierno de la República de Cuba, poniendo final al Bloqueo impuesto desde el año 1962.

El 15 de julio de 2010, dentro del marco de la excarcelación por parte del gobierno de Cuba con la mediación de la Iglesia Católica en dicho país y del Estado español de un grupo de 75 personas convictas de actividades delictivas que incluyeron el financiamiento por parte de una potencia extranjera de acciones en perjuicio del gobierno constitucional de la República de Cuba, expresamos lo siguiente:
«Como en otras ocasiones en que se han dado saltos históricos en las relaciones entre estados donde la hostilidad ha sido una constante, los pasos iniciales son pasos iniciales periféricos. ¡Estos allanan en todo caso el camino hacia importantes e históricas decisiones!

»No podemos tampoco obviar en estos momentos el contexto internacional creado entre Estados Unidos, Inglaterra y la Federación Rusa en el marco del intercambio de prisioneros acusados y encarcelados por espionaje respectivamente y la opinión mundial favorable a este tipo de iniciativas. En el caso cubano, existen cinco prisioneros cubanos en cárceles estadounidenses que ya han extinguido 10 años de sus condenas en ese país, a la vez que existen prisioneros en Cuba, incluyendo estadounidenses, convictos de actividades llevadas a cabo contra la seguridad del Estado que incluyen el espionaje, los cuales también extinguen penas de prisión.
»Un intercambio general de prisioneros sería  un salto cualitativo en el mejoramiento de las relaciones políticas entre Estados Unidos y Cuba, que unido a medidas que lleven al final del Bloqueo impuesto contra Cuba y la normalización de las relaciones entre ambos estados, significaría en definitiva el fin de un largo período de Guerra Fría que adelantaría los mejores intereses y propósitos de la Humanidad.»
Han transcurrido ya cinco años y medio. Hoy desde la distancia vemos quizás el resultado de aquellos primeros pasos.
A pesar de la alegría que nos embarga en que se hayan dado estos importantes pasos en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, ciertamente nos entristece que el Presidente Obama aún no haya ejercido sus facultades ordenando también la excarcelación del prisionero político puertorriqueño Oscar López Rivera. A pesar de ello albergamos la esperanza en que ese mismo sentido de humanidad que guió al presidente de Estados Unidos en el proceso de decretar la liberación de los prisioneros cubanos en cárceles estadounidenses, eventualmente, más temprano que tarde, sea el mismo que le guie con la mayor premura posible en la liberación de Oscar López Rivera.

Esta victoria del pueblo cubano la asumimos como  una victoria de todos aquellos y aquellas que a lo largo de estos años han perseverado en la solidaridad con el pueblo cubano, sus luchas, sus esperanzas y su Revolución.
El Apóstol de la independencia de Cuba, José Martí, estando en la ciudad de Nueva York escribió en el periódico Patria el 22 de septiembre de 1894, unas palabras que bien podrían servir hoy como homenaje al pueblo cubano en su justa lucha en defensa de su Revolución:
«Solo en el cumplimiento triste y áspero del deber está la verdadera gloria. Y aún ha de ser el deber cumplido en beneficio ajero, porque si va con él alguna esperanza de bien propio, por legítimo que parezca, o sea,  ya se empaña y pierde fuerza moral. La fuerza moral está en el sacrificio.»
Esa fuerza moral que se sostiene en el caso de Cuba en el sacrificio de sus hijos e hijas, es la misma que ha obligado a reconocer al presidente Barack Obama en su mensaje al pueblo estadounidense, que más de cincuenta años después de imponer al pueblo cubano el criminal Bloqueo, quien ha quedado aislado del mundo no es Cuba sino Estados Unidos; que los intentos hechos por el gobierno de Estados Unidos por lanzar a Cuba al colapso en el pasado medio siglo no han servido.
Todavía queda una gran distancia por recorrer en el proceso de normalización de las relaciones entre ambos países. La experiencia del pasado medio siglo nos dice que el pueblo cubano tiene no solo la paciencia, sino también la confianza en su dirección política y su voluntad para avanzar en la lucha por romper el muro que representa el Bloqueo impuesto por Estados Unidos a la par que defiende y profundiza su Revolución.
Esa lucha, como la describía Martí, es tarea de grandes.

 

7 apuntes a propósito de los 10 años de la Red de Intelectuales y artistas en defensa de la humanidad

1
A partir del 10 de diciembre se estará realizando en nuestro país el aniversario de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad, estarán visitando la ciudad capital cientos de hombres y mujeres del país y del mundo entero que se dedican a la creación intelectual, además de la organización y militancia en contra del sistema capitalista. Hace rato que la palabra intelectuales, escritor, escritora y artista nos incomoda, por el pasado que arrastran, por las prácticas y convenciones que no compartimos, sobre todo porque tenemos entendido desde hace rato que todas y todos somos intelectuales, es más, en este ejercicio político permanente al que nos convoca la Revolución Bolivariana en los espacios de organización y participación desde que comenzamos el proyecto de plantarnos ante el imperialismo y decirle que va, nosotros no vamos con usted, nos hemos visto en la necesidad de hacer un ejercicio intelectual constante, de creación continua, sin descanso; somos el intelectual colectivo que llama el Presidente Maduro en lo que denominó la Revolución del conocimiento.

2
¿Qué se supone que es una Red de escritores, de intelectuales, de creadores y creadoras? ¿Cómo se come eso?
Dentro de tantas cosas que puede ser es: un espacio para el pensamiento. Una comunidad conformada por escritoras y escritores; por poetas, ensayistas, narradores orales, historiadores, guionistas, dramaturgos, narradores y novelistas, todos aquellos que usan la palabra escrita, su voz, sus discursos, sus creaciones y también la lectura como forma de expresión y comunicación.
 
3
Es un hoy acelerado que reclama audacia, acción permanente. En este tiempo en que los llamados medios masivos de comunicación en manos del imperialismo, del complejo militar industrial, bélico-comunicacional, que tiene políticas muy definidas de moldear más que nunca la conducta de la humanidad, es imperativa, absoluta, total, irrevocable –citando al Gigante-, la necesidad del encuentro de los pensadores y pensadoras, de los creadores que ven al mundo desde otra óptica.

Y no el encuentro para el regodeo estético sin intención edificante. Sino para la sistematización a través de la palabra creadora y dadora de vida. Las escritoras y escritores que están de éste lado de la acera del mundo, de la siemprevida de lo siemprenuevo, tienen un deber, un deber cívico como creadores: prestarse a la defensa del proyecto Bolivariano y demás proyectos de liberación nacional en la región, prestarse a la defensa del legado continental que hoy percibimos, porque toda Revolución verdadera sufre el eterno asedio: concebirse como escritores de Nuestra América, para tener de una vez por todas la valentía de llamarnos Americanos porque somos de Nuestra América, llamarnos solo venezolanos –apropiándome del grande Jorge Abelardo Ramos en la historia de la Nación Latinoamericana- es no tener el coraje suficiente de sentirnos de una Patria Grande, de esta Roca de Crear en donde sigue Bolívar todavía, vigilante, como dice Martí.
 
4
¿Con qué defendemos? ¿Cuáles son nuestras armas? ¿Realmente funciona para algo escribir un poema en contra del imperialismo, en contra de la guerra, a favor de la paz mundial, un panfleto en contra del capitalismo, del abuso de las transnacionales? Por supuesto que sí. Sí a las anteriores. ¿Qué es la obra fundamental del grande Gabriel García Márquez, Cien años de soledad? Un bello panfleto que denuncia la invasión trasnacional en nuestro hermano país y Centro América; realismo mágico en Uslar Pietri quitándole el aura a lo real maravilloso que diría Carpentier; más nos dominan por la ignorancia que por la fuerza diría el Libertador. Hoy siguen haciéndolo, usando eufemismos para designar invasiones. Realismo mágico. Así bautizó la literatura “oficial” la invasión y las cabezas de playa del capital financiero trasnacional. Hoy siguen haciéndolo: bombardeos humanitarios, daños colaterales, contratistas, acercamientos vigorosos. “Simples”  adjetivaciones para enmascarar bombardeos a hospitales y escuelas, mercenarios e invasiones a lo que otrora fue llamado su “patio trasero”.
Todo esto a punta del lenguaje.
 
5
Hoy tenemos Patria. Así se despidió Chávez. El Chávez Presidente. El poeta, el también escritor, el Corazón de la Patria, el gran promotor del libro y la lectura. Y lo dijo no para que se hiciera un panfleto eterno: sino para darnos a entender que las condiciones están dadas para todas y todos. Patria para nuestras niñas, Patria para nuestros niños: y para nuestros escritores y escritoras también. Creadores que ya no tienen el peso de la persecución por lo que dicen, creadores que hoy día, con todos los detalles y errores que podamos haber cometido, son publicados, homenajeados, atendidos: hay hasta bienales con sus festejados vivos.

Parece mentira, pero no. Pura verdad.

6
¿Qué puede hacer una Red de pensadores? ¿Qué pueden hacer mujeres y hombres que se dedican al asunto de las ideas en el hoy, en este irreductible presente?: asumir su condición de sujetos históricos. Somos un gran nosotros, un sujeto colectivo de cambio que busca más sumar que restar, llamar a la juventud a hacer presencia, con un permanente consejo de las y los más experimentados, volver al círculo de sabios del origen, para no mover un pie ni tomar una decisión por si solos, sino en el consenso, con el debido consejo dado por nuestros mayores que son los más aptos por la experiencia; escuché reciente: más sabe Fidel por viejo y guerrillero que por Fidel.
 
7
Una Red de intelectuales debe ser un crisol en donde se encuentren los pilares morales y espirituales de una región, de un país, de un continente entero; para construir y hacer fortalezas en nuestras expresiones, con la virtud crítica de asimilar la tradición, tomando aquello que nos edifica, desdeñando y desmontar aquello que lacera nuestra identidad, en un inventar y errar sin descanso, operando nuestros símbolos del origen que tienen resonancia en el inconsciente colectivo de la humanidad, para seguir tejiendo lo posible con la palabra en la palabra y por la palabra.
 
Que nuestra Red de intelectuales sea un poderoso Tanque del Pensamiento en defensa de la Revolución Nuestramericana, con sus hombres y mujeres siempre listos, en lo táctico y estratégico, en la defensiva y la ofensiva, en la planificación a corto, mediano y largo plazo, milicianos en armas en la batalla de las ideas para la liberación definitiva.
 
Que así sea.